El ministro de Gobierno de Axel Kicillof reconoció que hay una disputa por “la conducción y la representación”, pero destacó la existencia de consensos básicos en el peronismo. PASO, ideas, programas y coyuntura.
Carlos Bianco, ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, afirmó que la interna del peronismo “no es una cuestión ideológica” sino una disputa “por conducción, por representación”. En diálogo con Eduardo Aliverti en Marca de Radio, sostuvo que en el peronismo hay consensos básicos sobre “la defensa del interés nacional y la soberanía nacional”, la industrialización, la educación pública, la salud pública y la universidad pública y gratuita.
El funcionario bonaerense defendió las PASO como mecanismo para resolver candidaturas, dijo que el campo popular deberá tener “un candidato único” para enfrentar a la derecha y planteó que un futuro gobierno deberá discutir “políticamente” las condiciones de repago de la deuda con el FMI. También propuso el ingreso de la Argentina a los BRICS y el fortalecimiento de la integración latinoamericana.
“Estoy bastante podrido de la interna”
Bianco comenzó la entrevista con una definición directa sobre la situación interna del peronismo. “Yo soy uno de los propios que está bastante podrido de la interna. Confieso que pertenezco a ese subconjunto del peronismo”, dijo. Según explicó, la decisión conversada con Axel Kicillof fue “no participar públicamente de la interna”.
Bianco aclaró que eso no significa dejar de discutir. “Por teléfono, en reuniones, con argumentos y con respeto, está perfecto, está bien y corresponde”, afirmó. Para el ministro, el debate interno “corresponde en una fuerza política, en un partido político, en un movimiento, como quieras llamarlo, que acaba de tener dos derrotas nacionales: la derrota en la presidencial y la derrota del 30 de octubre pasado”.
“Es como cuando perdés una final y vas al vestuario. No es cómodo el vestuario después de perder una final. Te pasás factura, decís: ‘No, yo hubiera hecho esto’, ‘tendrías que haber hecho lo otro’, ‘vos tenés la culpa’”, trazó en una analogía futbolera empujada por el clima mundialista. Luego señaló que “el peronismo está, en parte, en ese proceso” y que “quizás se alargó demasiado”.
Consultado por las diferencias con el cristinismo, Bianco negó que el conflicto principal sea ideológico. “En el peronismo, más allá del cristinismo, del conjunto de los sectores, hay un núcleo, un conjunto de principios básicos, de ideas básicas, de consensos, en el que el 90 por ciento vamos a estar todos de acuerdo”, dijo. Entre esos puntos mencionó la defensa del interés nacional y la soberanía nacional, la necesidad de tener un sector productivo con mayor valor agregado, la industrialización y la defensa de las instituciones públicas, de la educación pública, de la salud pública, de la universidad pública y gratuita.
“Por eso, no es una cuestión ideológica, en general, con el conjunto de los sectores”, resumió. Cuando Aliverti le preguntó si entonces la disputa era por espacios de poder, respondió: “Es por espacios de poder, no sé si espacios de poder: por conducción, por representación. Es una disputa por la representación del peronismo y de los sectores del campo popular”.
Bianco no cuestionó que esa disputa exista. “A mí no me parece mal que exista esa disputa, porque todos, legítima y genuinamente, pueden tener la intención de representar. Y está bien. De eso se trata la política”, sostuvo. También dijo que dentro del peronismo “hay matices, hay estrategias distintas, hubo tácticas electorales distintas”, y agregó: “Eso no está bien ni mal: es lo que es”.
“Hay muchísimos canales de diálogo”
Sobre los contactos entre los distintos sectores del peronismo, Bianco dijo que el diálogo no está completamente cortado. Si bien reconoció que hay algunos puentes que se rompieron en el último tiempo, el ministro se animó a decir que los canales son “permanentes”.
Bianco explicó que no todos los dirigentes tienen que hablar directamente entre sí todo el tiempo. “Hay interlocutores de los distintos sectores. No todos tienen que hablar. Algunos hablan, algunos son enviados a hablar, algunos son mensajeros. Y está bien, así es la política”, dijo. Y añadió: “Cuando haya una necesidad de que otros que hoy no se hablan o no se ponen de acuerdo lo hagan, sucederá. O no. Y no hay un problema”.
Uno de los puntos de tensión mencionados fue la frase “sin chistar”, que Bianco había usado para hablar del acompañamiento legislativo a Kicillof. El ministro explicó: “¿Qué dije yo? Que a mí me gustaría que en la provincia de Buenos Aires pase lo mismo en la Legislatura que lo que pasaba durante el kirchnerismo en el Congreso Nacional. Que cuando el Ejecutivo envía una ley, nuestro bloque oficialista apoye esa ley”.
“No dije nada grave”, afirmó. “Si vos te querés ofender con eso, bueno, ofendete. ¿Qué querés que te diga?”, agregó. Según Bianco, el problema de fondo es la falta de coordinación entre el Ejecutivo bonaerense y la Legislatura. “Cuando hay un Ejecutivo de una fuerza política, su Legislativo tiene que coordinar. Tiene que apoyar los proyectos que manda el Ejecutivo y, si quiere presentar un proyecto, coordinarlo, a ver si se puede implementar con el Ejecutivo”, sostuvo.
El ministro señaló que esa coordinación hoy es “poca”. Y detalló: “Se presentan proyectos sin analizarlos, sin verlos, sin revisarlos con el Ejecutivo. Se presentan proyectos en el Legislativo que nunca son enviados al Ejecutivo para ver cuáles son las dificultades, si estamos de acuerdo, cuáles son las dificultades de implementación, de ejecución”.
Aun así, Bianco evitó presentar esa situación como una queja personal. “No me quejo. Esto es así. Punto. Uno se levanta al otro día y sigue laburando”, dijo. Y volvió sobre la decisión política de no escalar la pelea pública: “No pienso perder un minuto de mi vida en discutir una interna cuando enfrente tenemos a Milei. En público. En privado podemos discutir cualquier cosa, pero en público no lo voy a hacer”.
“Cuando enfrente tenemos a un tipo como Milei, que está destruyendo el país, yo no me voy a pelear o discutir con un compañero que, como decías vos antes, en el 90 o el 95 por ciento piensa más o menos lo mismo”, sostuvo.
PASO, internas y unidad
En todo ese contexto, Bianco defendió las PASO como mecanismo para resolver candidaturas mientras estén vigentes. “Hoy está vigente el esquema de las PASO. Me parece la forma institucional. Además es un esquema que estableció el gobierno kirchnerista, o sea que a mí me gusta”, dijo. Y agregó: “El que quiera representar a los compañeros, que se presente. Hoy es así de simple”.
Ante la posibilidad de que las PASO se suspendan, dijo que “habrá que ver cuál es el esquema”. También fue consultado sobre una eventual interna propia del peronismo, como la de Cafiero-Menem en 1988. “Técnicamente es viable. Habría que trabajar mucho. No sé, hace mucho que no se hacen. Te digo la verdad: no lo sé”, respondió.
El ministro mencionó como antecedente cercano una interna radical bonaerense. “Lo último que recuerdo de una interna política fue hace un año y medio o dos años, cuando el radicalismo la hizo en la Provincia de Buenos Aires para dirimir sus autoridades provinciales, y no terminó bien. Terminó judicializada por todos lados”, dijo. Y concluyó: “No sé si hay un ejercicio político hoy que tenga que ver con la organización sin conmoción de una interna. Lo veo complejo”.
Aliverti preguntó si hay chances de ruptura. Bianco respondió: “Por nuestro lado no hay intención”. Luego aclaró: “Un tango se baila de a dos”. Y definió la posición del espacio de Kicillof: “De nuestro lado hay intención de representar un proyecto distinto, obviamente, al de Milei, que tenga en cuestión todos estos consensos básicos que yo te planteaba hace un ratito y que todos los sectores que se sientan interpelados con eso se sumen”.
Bianco sostuvo que el campo popular deberá tener una candidatura única para enfrentar a la derecha. “Dado que la derecha está unificada en la Argentina en torno a Milei —o será otro, pero va a estar unificada, porque no va a haber dos candidatos de la derecha—, para ganarle va a tener que haber un candidato único del campo popular”, afirmó.
“Si es una PASO, si es una interna, si es un consenso, si es una negociación o lo que sea. Pero va a tener que haber un candidato único porque sólo con los votos del peronismo, de los que nos autopercibimos y somos conscientemente peronistas, no va a alcanzar para ganar una elección en primera vuelta o para ganar un ballotage”, diagnosticó.
Sobre los límites de una alianza, Bianco respondió: “Que esté de acuerdo con esos principios. Ese es el único límite”. “El peronismo siempre fue una fuerza progresista ¿En qué sentido? En mejorarle los derechos y las condiciones materiales de vida a la gente”, cconsiderá al ser consultado por el acercamiento del peronismo con espacios identificados con el progresismo.
Aliverti le preguntó, en modo chicana, si ese armado podía llegar hasta Miguel Ángel Pichetto. “Si Pichetto quiere venir y compartir esos consensos básicos, que venga. Está perfecto. ¿Por qué no?”, respondió el ministro, que luego recordó que Pichetto “fue una representación, una referencia muy importante durante el gobierno de Cristina” y que “votó muchas cosas sin chistar, como confesó él mismo, en las que no estaba de acuerdo”.
“Hay liderazgos, pero no hay una conducción”
Aliverti citó una entrevista publicada en ¿Y ahora qué? a Fernando Barrera, referente de UPCN, con el título “En el peronismo hay liderazgos, pero no hay una conducción”. Bianco coincidió con esa mirada y señaló: “Está el Frente Renovador, donde está Massa. Está el kirchnerismo, donde está Cristina. Está el Movimiento Derecho al Futuro, donde está Axel. Está Frente Patria Grande, donde está Grabois. Y así otros más pequeños”.
“Hoy no hay ninguna conducción unificada. Es así”, afirmó. Pero agregó que eso “tampoco va a ser un problema”. Para fundamentar esa respuesta, planteó una pregunta histórica: “¿En qué momento de la historia la conducción del peronismo se hizo antes de llegar a la Presidencia? Decime un conductor del peronismo sin que haya sido presidente”.
“Néstor Kirchner no conducía al peronismo antes de llegar a presidente. Carlos Menem no conducía al peronismo antes de llegar a presidente, sólo había ganado una interna. Después condujo”, señaló.
Deuda, FMI, BRICS e integración latinoamericana
En el tramo programático de la entrevista, Aliverti preguntó por la deuda externa. Bianco respondió: “El peronismo fue la fuerza política que siempre se encargó de honrar las deudas nacionales. Siempre. Desde Perón para acá. Fue el peronismo”. “Hay una normalidad en la historia, un denominador común: gobiernos de derecha se endeudan, gobiernos peronistas pagan y se desendeudan”, remarcó en esa dirección.
“Es lo que hizo Néstor cuando le paga los 9.500, 9.600 millones de dólares al FMI. Fue en 2005”, ejemplificó. Sobre la deuda actual, señaló: “Habrá que trabajar para negociar”. Y marcó una diferencia: “Esta es una deuda particular, además, porque no solamente hay deuda de mercado, deuda con acreedores de mercado, sino que el grueso de la deuda hoy, o gran parte de la deuda, tiene que ver con acreedores institucionales, que es el Fondo Monetario”.
Bianco advirtió sobre las consecuencias de un default con el FMI. “Al Fondo Monetario nunca en su existencia un país le defaulteó, porque tiene muchas consecuencias”, dijo. Y detalló: “Si vos no le pagás al FMI, no hay ningún organismo de crédito internacional, ningún acreedor privado, ningún inversor privado que te venga a poner un mango”.
Sin embargo, planteó que los préstamos deben discutirse políticamente. “Hay que sentarse a discutir con el FMI, porque parte de esos préstamos que tomó Macri, fundamentalmente, y también parte de los que tomó Milei, sobre todo los de Macri, eran préstamos que estaban por fuera de la cuota de la Argentina. Por lo tanto, se decidieron políticamente”, afirmó. Y agregó: “Habrá que discutir cuáles son las condiciones políticas para el repago de esos préstamos”.
Aliverti preguntó luego por el eje de una futura campaña del campo popular. Bianco respondió: “Hay un grado de ansiedad y un carácter prematuro en todas estas discusiones”. Y explicó: “Si hoy no hay una candidatura, no hay una interna electoral, esas cuestiones aparecen en ese momento”.
De todos modos, confirmó que existen equipos trabajando. “Hay muchos sectores trabajando, muchos compañeros y compañeras trabajando en ir articulando los trazos gruesos de un programa económico, de un programa de relaciones externas, de un programa de defensa, de un programa de producción agropecuaria. Eso está sucediendo”, dijo.
En materia de política exterior, Bianco mencionó el ingreso a los BRICS. “Ayer en mi casa me puse a escribir algunos lineamientos de política exterior. Uno de los cuales tiene que ser el ingreso a los BRICS, que Milei rechazó. Pero está viva esa invitación. Está viva esa invitación”, afirmó.
También habló de integración regional. “Otro es el fortalecimiento de la integración latinoamericana, no declamativa, sino con acciones muy concretas de integración latinoamericana”, dijo. Y ubicó esa línea dentro de la tradición peronista: “El peronismo es tercera posición históricamente en materia de relaciones internacionales, de relaciones externas”.
Bianco explicó que esa tradición no debe leerse solamente en clave negativa. “Siempre se lo vio por la negativa, como ‘ni yanqui ni marxista’. Pero Perón lo ponía por la propositiva: la tercera posición es la defensa de los intereses nacionales”, afirmó. También mencionó “una patria grande”, “una integración latinoamericana” y “un fortalecimiento de las relaciones con los países de la zona”.
El ministro reconoció que el contexto regional cambió. “Una cosa era la integración latinoamericana y crear la patria grande cuando estaban determinados gobiernos. Lula todavía sigue estando, pero el resto ya no está más”, dijo. Y agregó: “Hoy lo tenés a Kast, tenés al presidente de Bolivia que es de derecha, tenés al presidente de Colombia que es de derecha, etcétera”.
“La coyuntura es mucho más compleja que en 2003-2015”
Bianco dijo que las discusiones sobre candidatura, campaña y programa son prematuras porque el gobierno bonaerense tiene una tarea inmediata. “Nosotros estamos gestionando una provincia de 17 millones de habitantes que está siendo castigada por el gobierno nacional como nunca antes, con recorte de recursos”, afirmó.
También habló del impacto del modelo económico sobre la provincia. “Los más golpeados son los sectores que predominan en la Provincia de Buenos Aires: la construcción, la industria, el comercio”, dijo. Y agregó: “Nuestro día empieza muy tempranito tratando de mantener el barco a flote en el marco de esta tormenta que se llama mileísmo, desindustrialización, apertura importadora, etcétera”.
Aliverti planteó luego el problema del poder real. Recordó que Cristina Kirchner había dicho en 2017 que durante su gobierno había manejado “20 a 25 por ciento” del poder real. Bianco respondió con una referencia a Perón: “Perón decía, en el Manual de conducción política, que uno se tiene que conformar si puede llegar a hacer la mitad de lo que propone, porque la otra mitad sabe que no lo va a hacer”.
El ministro dijo que ni siquiera Milei puede hacer todo lo que quiere. “Ha hecho mucho, pero tampoco es todo lo que quiso. Probablemente le hubiese gustado hacer más”, afirmó. Y contó una conversación con un embajador después del triunfo electoral de Milei: “Nosotros le planteamos la preocupación por la dolarización, por la destrucción del Banco Central. Y ese embajador dijo: ‘Mirá, en mi país también hubo un candidato que luego fue presidente, que vino diciendo esto y después hizo el 10 por ciento de todo eso que a nosotros nos preocupaba’”.
Bianco proyectó esa limitación sobre un eventual futuro gobierno popular. “Nosotros podremos proponer algunas cosas; algunas se van a lograr, otras eventualmente no”, dijo. Y agregó que eso dependerá “del grado de acompañamiento, de la coyuntura internacional, de la presencia de Estados Unidos en América Latina”.
Para el ministro, no se puede repetir mecánicamente lo que se hizo en otro momento histórico. “Cuando te quieren llevar todo el tiempo a que se pueda hacer exactamente lo mismo que se hizo hace 10 o 15 años, hace 10 o 15 años no estaba Estados Unidos de la forma en que está hoy, monitoreando, con la injerencia que hoy tiene en América Latina”, sostuvo.
“La coyuntura es muy distinta a la de hace 25 o 30 años. Para peor, lamentablemente”, afirmó. Y agregó: “En ese momento no tenías la economía endeudada, sino desendeudada. No tenías la bota de Estados Unidos pisando el territorio. La coyuntura es mucho más compleja que en 2003-2015. Lo que viene es mucho más complejo que 2003-2015”.
Sobre Brasil, dijo: “Nosotros queremos y obviamente estamos trabajando, coordinando, articulando con Brasil para que Lula reelija. No sé si va a suceder. Ojalá que suceda. Ahora los números dan bien; hace un tiempito no daban tan bien. Veremos. Pero la coyuntura es totalmente distinta”.
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