InicioEconomíaLAS BALAS SALEN DISPARADAS, PERO MASSA LAS ESQUIVA A LO MATRIX

LAS BALAS SALEN DISPARADAS, PERO MASSA LAS ESQUIVA A LO MATRIX

A la economía le esperan semanas raras. Porque hay expectativa de que aparezcan algunas definiciones pendientes, como la renegociación con el FMI, pero al mismo tiempo hay conciencia de que los tiempos de campaña electoral desactivan la «ley de la gravedad informativa».

Las noticias tienen un peso distinto, porque algunas de ellas ganan una relevancia más política (como sucedió ayer con la mediación oficial para levantar el paro de colectivos) y otras entran en un cono de sombras, a sabiendas de que hay una lente que modifica su percepción y transforma su consenso (como la evolución de las reservas y del mercado cambiario).

La campaña, en definitiva, actúa como una fuerza externa que fuerza equilibrios (inestables, pero equilibrios al fin). Y consigue que los agentes económicos vayan midiendo la coyuntura con una ansiedad distinta, día a día, hasta que llegue algún evento que justifique recalibrar esa percepción.

Todos saben que el Gobierno va a hacer lo necesario para mantener los principales indicadores financieros y de actividad en calma, ya que eso mejora sus chances en las PASO y en la elección general. Y tiene a su favor la paradoja de que si los resultados no lo acompañan -como ha sucedido hasta ahora en varias elecciones provinciales- no va a espantar a los inversores, sino todo lo contrario.

Este domingo se llevará adelante la inauguración del Gasoducto Néstor Kirchner, una obra clave para el futuro de la economía, que se hizo en tiempo récord, pero se puso en marcha con cuatro años de atraso. Días más tarde llegará la inflación de junio, que todos admiten ya como «desacelerada».

Matizarán datos endebles de una industria que sigue asfixiada por la falta de divisas, que hoy están enfocadas en una necesidad: no hacer olas en la Argentina. Por eso el Tesoro girará u$s 1000 millones a los tenedores de deuda reestructurada. Para que tomen nota Wall Street y el FMI.

El Cronista

¡No te lo pierdas!