La gastronomía atraviesa un escenario cada vez más difícil para las empresas que crecieron al calor del consumo y ahora deben enfrentar una realidad muy distinta. Le Blé, la cadena de panaderías y cafeterías que llegó a tener 39 locales y proyectó incluso desembarcar en España, pidió esta semana la apertura del concurso preventivo de acreedores.
La presentación la hizo Be Larch S.A., la sociedad que opera la marca, que declaró ante la Justicia 76 acreedores y una deuda total de $1.566,8 millones. El expediente permite conocer cómo una empresa que durante años creció con locales propios y franquicias terminó con problemas para pagar a bancos, proveedores y trabajadores.
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