InicioLegislaciónLA TRISTE TRADICIÓN DE LOS PAPELONES EN PLENA SESIÓN

LA TRISTE TRADICIÓN DE LOS PAPELONES EN PLENA SESIÓN

Lamentablemente ya se convirtió en una costumbre. Cada sesión en el Congreso para tratar alguna ley termina con algún -o algunos- escándalo. Gritos, insultos y legisladores durmiendo o distraídos con cuestiones totalmente ajenas a la discusión parlamentaria ya son un clásico.

Y en esta oportunidad todas estas «notas de color» no faltaron. Apenas arrancada la sesión, el lunes, y mientras la palabra la tenía el radical Rodrigo De Loredo, se escucharon gritos en el recinto que llamaron la atención a más de uno. «Ridícula», «calmate» o un pedido de «un rivotril que está sacada», para la diputada Ana Carolina Gaillard, fueron algunos de los picos más altos de la sesión maratónica.

También hubo tiempo para que el diputado de Unión por la Patria Bernardo José Herrera fue sorprendido in fraganti hablando por teléfono en plena sesión, cuando el presidente de Diputados, Martín Menem, le pidió que aclarara su voto.  Hubo murmullos y risas; de alguna forma, era más de lo que ya se transformó en una costumbre.

El Cronista

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