Arrancamos el último envión de la semana con la expectativa y la pregunta de cómo sigue la hoja de ruta financiera. Voy liquidando esta edición de La City cuando vuelve la normalidad del frío invernal, más acorde con los tiempos. Me mandan una foto por WA del tiempo en la estación Paternal del tren San Martín y en mi heladera hace más calor.
Estas diferencias térmicas son las que sienten en el Gobierno, muchos inversores, fundamentalmente muchos que acaban de cobrar el aguinaldo y no saben a dónde correr, con tasas inexistentes y un dólar que amaga y sigue ¿para abajo?.
Se lo preguntamos en concreto a un referente del mercado, Guido Lanzillotta, y más abajo te contesta sin vueltas. No te lo pierdas para conocer el nuevo faro del mercado.
¿FENOMENO BARRIAL?
Acá te lo venimos detallando. Le prestamos atención especial al contexto internacional para explicar, si no todo, gran parte de lo que viene sucediendo. Desde la inestabilidad en México, pasando por la devaluación del real en Brasil, que arrastra a la Argentina como emergente, así como las idas y venidas de la decisión de tasas en los EE.UU. pegan de costado en la evolución de los bonos.
Para prestarle atención hoy, los datos de empleo en los EE.UU., que en apariencia muestran cierto enfriamiento de la actividad, las elecciones legislativas en Gran Bretaña, que prometen acabar con 12 años de reinado de los conservadores, entre otras yerbas.
ACLARAR Y OSCURECER
Escribimos por acá la semana pasada acerca del estilo de gestión y comunicación de Toto Caputo, que, a juicio del mercado -y del FMI-, que ya le vienen tomando el tiempo, esconde más cartas de las que muestra, y que merced a eso logró la super conquista monetaria de controlar la inflación, con un plan que nadie veía venir.
Evidentemente, tuvo patas cortas el esquema en la medida en que las ansiedades del mercado no tienen salida. Por eso, el equipo económico tuvo la pulsión de hacer la conferencia de prensa del viernes pasado por la tarde. Generó expectativa con anuncios monetarios, que fueron una medida «menor» para la gente -no despreciable para los bancos-. En otras palabras, decepción.
No obstante, vamos a rescatar varios aspectos del raid mediático complementario de Caputo-Bausili con Javier Milei.
Empecemos por el ministro-BCRA. En realidad, intentaron, sin mucha suerte, reafirmar los siguientes datos:
–La hoja de ruta del levantamiento del cepo va para largo, es decir, hasta la concreción de objetivos (los de memoria histórica recordarán la meta de la primera junta militar de la última dictadura: «El Proceso no tiene plazos, tiene objetivos). Lo importante, en ese caso, es que hay hoja de ruta.
–La intangibilidad del dólar blend 80% por el oficial y 20% por el CCL, cosa de no detener la liquidación de los agroexportadores.
–No devaluarás: el mantra de Toto frente, también, a la reticencia de algunos exportadores a la espera de un mejor tipo de cambio, que se mantiene el crawling peg al 2%.
–PAIS: se rebajará diez puntos, de 17,5% a 7,5% la tasa del impuesto entre agosto y septiembre, cuando esté en régimen el aumento de recaudación por Ganancias aprobado por el Congreso.
A estas definiciones, un importante banquero y conocedor como pocos el manejo del Banco Central, interpretó la señal, en clave con el deterioro -a juicio de Caputo informado al FMI y previsto- de las reservas del Banco Central.
«Es una señal para los importadores de que no se apuren a comprar ni a cancelar deudas, que es lo que está afectando a las reservas, porque ahora van a perder plata», interpretó.
En término de señales, en todo caso, también el presidente Milei trajo cierta zozobra al mercado con sus declaraciones en TN el domingo, cuando lo entrevistó Franco Mercuriali. El Presidente quería pasar mensajes económicos pero el colega lo apuraba más con la agenda Loan, candente en ese momento. No obstante, Milei alcanzó a decir lo siguiente sobre el plan económico. Algo más o menos inquietante respecto de las certezas:
«Una vez que alcancemos un 1% de inflación, una de dos: o vamos por una situación de tipo de cambio fijo o vas a una situación de tipo de cambio flexible. Si consideramos que la economía no está muy monetizada podemos ir a tipo de cambio fijo para monetizarla, o sea, solo estás emitiendo contra demanda de dinero o alternativamente dejás tipo de cambio libre. Hay que ver en qué condiciones monetarias llegamos», explicó.
Cuando el mercado espera definiciones, de los creadores del programa que llegó al Gobierno prometiendo cerrar el Banco Central y la dolarización, ahora esperaremos a las condiciones para ver para donde vamos. Una especie de émulo de Groucho Marx, según quien, si a alguien no le gustaban sus ideas, tenía otras a cambio.
No digo que necesariamente esté mal, sino que los inversores y los mercados esperaban otra cosa. De la Argentina, sin ir más lejos.
El Cronista
