sábado, junio 22, 2024
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ISRAEL RECUPERA LOS ÚLTIMOS ENCLAVES Y ORDENA EL «BLOQUEO TOTAL» DE GAZA

Hamas y Yihad Islámica han lazado esta mañana varios cohetes contra el centro de Israel que han sido interceptados

Tres días después del ataque sorpresa de Hamas, el ejército israelí ha anunciado que ha recuperado los últimos seis enclaves junto a la franja de Gaza que seguían en manos de los rebeldes, incluida la ciudad de Sderot, donde se ha luchado calle a calle y casa por casa. Tras el anuncio, el ministro de Defensa, Yoav Gallant, anunció que ha ordenado el «bloqueo total» de la Franja, lo que significa que el enclave palestino quedará sin suministro de electricidad, alimentos, agua y combustible. «Nada entrará y nada saldrá. Estamos luchando contra animales y actuaremos de manera acorde».

El avance de las fuerzas israelíes en zonas urbanas, contra una guerrilla atrincherada y con rehenes civiles que utiliza como escudos humanos, es extremadamente complejo.

Las noticias que llegan del frente son confusas. Hamas y Yihad Islámica han lazado esta mañana varios cohetes contra el centro de Israel que han sido interceptados. Esto no ha impedido que las unidades de elite israelíes siguieran avanzando par acabar con las bolsas de resistencia.

Israel ha reclutado la cifra récord de 300.000 reservistas en su respuesta al ataque y está «pasando a la ofensiva», dijo el lunes el portavoz militar jefe. «Estamos llevando a cabo registros en todas las comunidades y despejando la zona», declaró en una rueda de prensa el contraalmirante Daniel Hagari.

Los oficiales militares habían dicho previamente que su objetivo era asegurar el lado israelí de la frontera antes de llevar a cabo cualquier escalada importante de la contraofensiva en Gaza.

Hagari dijo que 300.000 reservistas han sido llamados a filas por el ejército desde el sábado, una cifra que sugiere preparativos para una posible invasión, aunque tales planes no han sido confirmados oficialmente. «Nunca habíamos reclutado a tantos reservistas a tal escala», dijo. «Estamos pasando a la ofensiva».

Un par de horas antes de la noticia de que ya no había guerrilleros de Hamas dentro de Israel, el teniente coronel Richad Hecht había anunciado que “seguimos luchando”. El tono de su voz denotaba la transcendencia y dificultad de los combates. “Esta mañana pensábamos que estaríamos en una situación mejor”, había reconocido muy a su pesar.

En poco tiempo, sin embargo, la situación parece haber dado un giro radical y, si se confirma, será la primera buena noticia para Israel desde el inicio de la invasión de Hamas el sábado por la mañana.

Aún así, la valla que separa Gaza de Israel sigue rota en varios puntos por los que es posible que sigan entrando guerrilleros de Hamas en territorio israelí. Es por estas brechas, además, que los rebeldes se han llevado a unos 150 rehenes, entre ellos muchas mujeres y niños, un secuestro masivo que pesa como una losa sobre cada ciudadano israelí.

“Estamos luchando contra bestias humanas”, ha exclamado el ministro de Defensa Yoav Gallant.

Tel Aviv, motor económico y financiero de esta pequeña nación de start ups tecnológicas, ha perdido el dinamismo que la caracteriza. A pesar de ser lunes, las calles están muy vacías. Las escuelas permanecen cerradas, hay pocos comercios abiertos y muchas personas no han ido a la oficina. Se sienten más seguras teletrabajando desde casa. La bandera de Israel brilla en las pantallas luminosas que, repartidas por toda la ciudad, suelen anunciar productos comerciales. Los hospitales piden más donantes de sangre.

De lejos se escuchan las explosiones sordas de los bombardeos en Gaza, situada 70 kilómetros al sur de Tel Aviv, y de las defensas antiaéreas israelíes. Helicópteros y aviones de combate sobrevuelan la costa.

Los muertos en ambos bandos superan el millar, aunque es difícil precisar cuántas personas han perdido la vida porque la intensidad de los combates durante las últimas 36 horas impiden el acceso a muchas zonas en las que se ha luchado y ha habido víctimas.

Israel, reconoce que ha superado ya la cifra de los 700 muertos, entre ellos 73 miembros de las fuerzas de seguridad, y se prepara para llegar al millar dada la extrema gravedad de muchos heridos. Fuentes gazatíes informan de casi 500 muertos en la franja, balance que también subirá a medida que se extiendan los bombardeos.

La fuerza aérea ha comunicado la destrucción de 500 objetivos dentro de Gaza, entre ellos nueve centros de mando de Hamas, el grupo islamista que gobierna con puño de hierro esta ratonera del Mediterráneo habitada por más de dos millones de personas, que son víctimas del terrorismo y el bloqueo que sufren desde hace 16 años.

Bombardear desde el aire este territorio densamente poblado y desde el cual Hamas y Yihad Islámica lanzaron el sábado por la mañana más de 2.000 cohetes, es la parte más fácil de esta nueva guerra que Israel se ve obligado a librar por su supervivencia. La población apenas tiene refugios en los que guarecerse y los ataques aéreos se realizan sin aviso previo. La ONU informa de casi 125.000 desplazados. Después de que Israel cortara el suministro eléctrico, la franja está prácticamente a oscuras y aún lo estará más en los próximos días cuando la única central se quede sin combustible.

Mientras el ejército israelí no elimine las seis bolsas de resistencia islamista dentro de su territorio, no podrá pasar a la segunda fase de la guerra. Decenas de carros de combate y de vehículos blindados, así como decenas de miles de reservistas parecen listos para entrar en Gaza, una ofensiva terrestre que, según ha indicado el primer ministro Beniamin Netanyahu, debe servir para acabar con Hamas.

Netanyahu ha anticipado “una guerra larga y difícil para destruir a Hamas”, el enemigo que, con apoyo de Irán, “ha provocado un 11-S y un Pearl Harbor al mismo tiempo”, según reconocía un portavoz militar el domingo por la noche.

Israel, un país en la que casi cada ciudadano es un soldado, está conmocionado como lo estuvo Estados Unidos por el ataque japonés a la flota del Pacífico en la Segunda Guerra Mundial y como volvió a estarlo el 11 de septiembre del 2001 con los ataques yihadistas en Nueva York y Washington.

Muchos países occidentales han expresado su solidaridad y apoyo a Israel. China y Rusia, sin embargo, no lo han hecho. Se han limitado a pedir contención. Egipto, Jordania, Qatar y otros países árabes estarían trabajando para desescalar el conflicto.

Estados Unidos ultima la entrega a Israel de un material militar que se mantiene en secreto, pero que es fundamental para facilitar el avance terrestre sobre Gaza. El grupo de combate del portaaviones Gerald Ford apoyará a la fuerza aérea israelí desde el Mediterráneo oriental.

Netanyahu, último responsable de la tragedia que vive el pueblo israelí y, en gran parte, responsable también de haber ahogado la viabilidad de un estado palestino, no tiene ahora más remedio que aniquilar a Hamas e imponer en Gaza una nueva autoridad.

“Hemos iniciado la fase ofensiva, que seguirá sin pausa ni limitaciones hasta que alcancemos los objetivos”, ha recalcado el primer ministro en un comunicado.

No será fácil ni será pronto.

La Vanguardia

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