La central obrera convocó a un paro de 24 horas para el día en que se debata en el recinto de la Cámara de Diputados la reforma laboral, ya sea este jueves o la próxima semana. Falta confirmar la adhesión de los metrodelegados.
La Confederación Federal del Trabajo (CGT) confirmó un paro general de 24 horas sin movilización que se realizará el mismo día en que la Cámara de Diputados trate la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei. A la misma, se añadirán los sindicatos del transporte, por lo que no habrá colectivos, trenes, ni vuelos.
Mientras resta confirmar la adhesión de los Metrodelegados del Subte, la fecha estimada de la huelga es este jueves, desde las 12. Pero eso dependerá si se ratifica par ese día el tratamiento en el recinto de la normativa que ya cuenta con media sanción del Senado.
El respaldo de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) resultó clave. También confirmaron que acompañarán la medida de fuerza los gremios de la Unión Ferroviaria y La Fraternidad, impulsadas por el apoyo de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT), que nuclea a camioneros, pilotos, aeronavegantes, marítimos y fluviales, entre otros.
En ese marco, la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA) anticipó también que se sumará, lo que afectará los vuelos comerciales. También se sumarán taxistas y sindicatos del transporte de cargas. Hasta el momento, los metrodelegados no confirmaron si los trabajadores de la red de subterráneo de la Ciudad de Buenos Aires se plegará a la medida.
La decisión de convocar al paro se tomó en una reunión virtual del Consejo Directivo de la central obrera. El endurecimiento de la postura sindical responde al avance del proyecto de «Modernización laboral» del Gobierno nacional en el Congreso y, en particular, a los cuestionamientos por cambios en el régimen de licencias médicas, que reducirían el salario en casos de enfermedad.
Además del transporte, se prevé el respaldo de gremios industriales y de servicios -metalúrgicos, mecánicos, construcción, alimentación, comercio y petróleo-, así como de sindicatos estatales, bancarios y docentes. El impacto se sentirá en escuelas, organismos públicos, bancos, fábricas y comercios.
La CGT resolvió así profundizar el conflicto con el Ejecutivo y avanzar con una paralización nacional de 24 horas en rechazo a la nueva Ley de Contrato de Trabajo. La central también analiza una estrategia judicial en caso de que el proyecto sea aprobado, al considerar que varios artículos vulneran derechos laborales consagrados en la Constitución y en tratados internacionales.
El Canciller
