Mientras Santiago Bausili no para de comprar dólares para engrosar las reservas del Banco Central, que ya superan los u$s 46.000 millones, Luis Caputo esteriliza pesos para secar la plaza y mantener a raya la inflación. Se trata de una jugada a dos bandas entre el Banco Central y el Tesoro, que, diseñan, coordinadamente, el esquema de agregados monetarios, una de las bases del programa de Javier Milei.
En el Gobierno, la política monetaria se hace de a dos. Los ex socios de la consultora Anker caminan al unísono. El ex secretario de Finanzas, Daniel Marx, lo resalta en el último informe que distribuyó su consultora Quantum Finanzas a clientes, donde remarca que “la dificultad para lograr el objetivo de desinflación implica, además de sostener el equilibrio fiscal, un manejo monetario y cambiario prudente, que tenga en cuenta la evolución de la demanda de dinero”.
Ese esquema tiene a la tasa de interés como elemento central. “Entre el 31/12/2025 y el 10/2/2026 la base monetaria se contrajo $ 779.000 millones, un movimiento esperable considerando la estacionalidad en la demanda de dinero, que requiere una expansión de la oferta a fin de cada año para evitar alteraciones en la tasa de interés. Sin embargo, el nivel y volatilidad de las tasas de interés de fines de 2025 / principios de 2026 refleja alteraciones en el mercado monetario durante ese periodo, con señales de demanda excedente”, subrayó Marx.
El economista remarcó que las tasas siguen altas: “La tasa promedio de la rueda simultánea (SIMU, operaciones de corto plazo donde participan el BCRA y las entidades financieras) de febrero de 2026 está en niveles de 27,4% TNA, contra 20% de diciembre de 2025 y la TAMAR en 31,7% TNA supera al 27,5% de diciembre de 2025”
Estos movimientos se deben a la decisión del Tesoro de absorber base monetaria en las licitaciones, donde esteriliza los pesos que emite el BCRA para comprar dólares para las reservas.
“Desaparecido el efecto estacional, se podría esperar expansión de la base por efecto de las compras de divisas que haga el BCRA. Las formas y contención de ese aumento de oferta dependerán de la evolución de los movimientos entre el BCRA y el Tesoro”, concluye.
Como en el tango, se necesitan dos hoy en la Argentina para hacer política monetaria.
El Cronista
