La Red Nacional de H.I.J.O.S. repudia y pide la renuncia del subsecretario de Derechos Humanos de Nación, Alberto Baños ante las expresiones vertidas en la ONU.
Las mismas marcan un retroceso grave en la posición histórica de Argentina en materia de derechos humanos.
Mientras el país construyó durante décadas un consenso básico alrededor de la memoria, la verdad y la justicia, Baños eligió romper ese pacto social negando o relativizando el número de personas desaparecidas durante el terrorismo de Estado.
Esa acción no es un error de comunicación ni una “opinión alternativa”, sino una agresión directa a las víctimas, a sus familias, a los organismos de derechos humanos y al propio Estado democrático.
Cuando un funcionario encargado de la defensa de los derechos humanos decide cuestionar cifras que representan dolor, historia e investigación sostenida, lo que hace es abrir la puerta al negacionismo.
Las palabras de Baños no son un gesto aislado: tienen consecuencias políticas. Debilitan la relación con organismos internacionales, rompen una tradición diplomática de cooperación, y envían un mensaje peligroso: que el Estado relativiza sus propios compromisos en DDHH.
El desconocimiento del proceso de justicia en todo el país es un ataque al Poder Judicial de la Nación. En marzo de este año, la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad informó 340 sentencias por crímenes de lesa humanidad desde 2006, con 1.197 condenas y 199 absoluciones.
Entendiendo que la memoria no se negocia, que el negacionismo no es una postura ética ni compatible con un cargo público destinado a proteger derechos fundamentales, y que el Estado debe representar a las víctimas solicitamos la renuncia inmediata de Alberto Baños.
La defensa de los derechos humanos no admite medias tintas: o se honra, o se traiciona. Y hoy Baños eligió traicionarla. Por eso debe dar un paso al costado.
H.I.J.O.S. Red Nacional
