El canciller Pablo Quirno defendió en una entrevista la creación del Consejo de Seguridad Nacional que impulsó el gobierno la semana pasada. Afirmó que es una solución necesaria contra la «mancha venenosa» que representa el terrorismo.
El canciller argentino Pablo Quirno defendió la presentación del proyecto de ley del Gobierno que busca crear el Consejo de Seguridad Nacional, presentado la semana pasada. La iniciativa busca darle poder al Ejecutivo en materia de control, inteligencia e intervención militar. El ministro de Exteriores justificó a la medida como una solución a la «una mancha venenosa del terrorismo» que hoy «se expande país por país».
En una reciente entrevista con Infobae, Quirno intentó justificar la incorporación de cláusulas represivas dentro de la normativa legal al invocar supuestas conspiraciones e injerencias internacionales. «Los diferentes intereses de los países se manejan de una manera diferente a la que se han manejado en el pasado», sostuvo Quirno, a lo que continuó que justamente por esos nuevos manejos es necesario dotar al Estado de «mayores herramientas».
«Antes se arreglaban las cosas mediante conflictos bélicos y a los tiros, hablando mal y pronto. Pero, hoy por hoy, hay un montón de herramientas diferentes. Nos pasó a nosotros en 2023 y en 2025. Sufrimos de amenazas no estatales y estatales de otros países de las que tenemos que tener mucho cuidado», afirmó Quirno, y agregó: «Lo que estamos haciendo es nutrir de mayores herramientas para defendernos de esas amenazas. Son amenazas que no son tan claras».
La «mancha venenosa» que enfrenta la Argentina y la aplicación de la doctrina Trump
Quirno defendió además la «defensa soberana» que necesita el país. Se refirió al terrorismo internacional como una «mancha venenosa» de la cual el Ejecutivo «debe defenderse». Bajo ese pretexto, explicó Quirno, es necesario que el Gobierno nacional cuente con la libertad de asumir mas medidas necesarias entre las que podría arrogarse la potestad de declarar estados de excepción, limitar transacciones financieras, intervenir comunicaciones y habilitar el uso de la fuerza armada sin control parlamentario estricto.
El proyecto de ley va además en sintonía con la agenda política de Estados Unidos en América Latina, que ya propuso en varios países una política punitiva similar a la que la gestión libertaria quiere llevar adelante en Argentina. Los estados de excepción en Ecuador y Colombia son parte de esta misma estrategia. También mencionó a otros países como Chile, Bolivia y Perú, que tuvieron elecciones en los últimos meses y los describió cómo los países que decidieron «abrazar las ideas de la libertad» e impulsaron políticas similares.
«Estos países eligieron el cambio. Y nuestra responsabilidad como país aliado es apoyar ese cambio», aseguró Quirno en cuanto al marco internacional y regional de estas medidas.
«El terrorismo no tiene puesta la camiseta del ejército tal o cual, sino que es todo un poco más amorfo. De eso también surge nuestra discusión y nuestra cooperación con los países afines que estamos preocupados de cómo esta mancha venenosa se va de país en país», afirmó Quirno en la entrevista.
El Destape
