La administración de Javier Milei avanzó con la venta de la participación estatal en Transener, la principal transportadora de energía eléctrica del país.
La operación se cerró en US$356 millones y quedó en manos de un consorcio integrado por Genneia y Edison Energía.
Transener opera cerca de 15.000 kilómetros de líneas de alta tensión y es clave para el sistema eléctrico argentino, ya que transporta la energía desde las centrales generadoras hacia los centros de consumo.
Para el Gobierno, la privatización busca atraer inversiones privadas y reducir la participación estatal en empresas estratégicas.
Desde sectores críticos advierten sobre la pérdida de control estatal en infraestructura energética sensible.
Agencia El Vigía
