La Justicia porteña endureció las condiciones para los conductores de aplicaciones de transporte y resolvió que quienes trabajen para plataformas como Uber, Cabify y DiDi deberán contar con licencia profesional, seguros específicos y habilitaciones similares a las exigidas para taxis y remises en la Ciudad de Buenos Aires.
La medida fue dispuesta por la Sala II de la Cámara en lo Contencioso Administrativo, Tributario y de Relaciones de Consumo porteña, tras un reclamo impulsado por el Sindicato de Peones de Taxis. Los jueces consideraron que las plataformas digitales prestan un servicio de transporte de pasajeros y que no pueden continuar operando bajo un esquema regulatorio distinto al del resto del sector.
El fallo establece que, mientras no exista una ley específica para regular a las aplicaciones de viajes, los choferes deberán ajustarse a las mismas obligaciones que hoy alcanzan a taxis y remises. Entre los nuevos requisitos figuran la obtención de una licencia profesional, la contratación de seguros especiales para pasajeros y responsabilidad civil, además de controles y habilitaciones obligatorias.
Los magistrados sostuvieron que las aplicaciones funcionaban en un “vacío legal” que generaba desigualdad frente al sistema tradicional de transporte, cuyos trabajadores deben afrontar mayores costos y exigencias administrativas. En ese sentido, la resolución también ordena al Gobierno porteño avanzar con mecanismos de control y regulación sobre las plataformas digitales.
La decisión judicial reabre el debate sobre la regulación de las apps de transporte en la Ciudad de Buenos Aires y podría impactar sobre miles de conductores que hasta ahora utilizaban licencias particulares para desarrollar la actividad.
Enfoque Sindical
