El Gobierno oficializó hoy la disolución de la Agencia Nacional de Seguridad Vial y determinó que Gendarmería y Prefectura Naval tendrán a su cargo los controles viales y marítimos.
En detalle.
El Poder Ejecutivo, a través del Decreto 461/2025, ordenó la reorganización de la Comisión Nacional de Regulación de Transporte (CNRT), que ahora se llamará Agencia de Control de Concesiones y Servicios Públicos de Transporte.
Gendarmería estará a cargo del control del tránsito en las rutas nacionales y podrá actuar de manera complementaria con otros organismos según el convenio de cada jurisdicción. También tendrá a su cargo la constatación de infracciones de tránsito en rutas, autopistas y otros espacios del dominio público nacional. Prefectura Naval deberá intervenir como policía de seguridad de la navegación.
También importa.
El nuevo organismo será la autoridad de aplicación de todas las normas y actos administrativos que se relacionen con la fiscalización de las concesiones viales. Entre sus funciones, estará a cargo de fiscalizar el cumplimiento de los contratos de concesión vial, controlar los servicios públicos de transporte y aplicar las sanciones.
Las fuerzas policiales provinciales, Gendarmería, Prefectura o la Policía Aeroportuaria serán los autorizados a intervenir en primera instancia en incidentes vinculados con el transporte aéreo, automotor, ferroviario, marítimo, fluvial y lacustre.
Además.
La Dirección Nacional de Vialidad tenía a su cargo el estudio, construcción, conservación, mejoramiento y modificaciones del sistema troncal de caminos nacionales y de sus obras complementarias. Ahora, el Gobierno determinó que el Ministerio de Economía será el responsable y podrá «delegar las funciones a la jurisdicción que considere pertinente».
Las críticas.
La Confederación General del Trabajo (CGT) expresó su rechazo al cierre de Vialidad y se puso a disposición de las acciones que se lleven adelante «en defensa de los puestos de trabajo y de la seguridad» de las rutas del país. Además, consideró que «estas intempestivas e improvisadas medidas dejan en vilo a miles de trabajadores cuyas funciones y tareas en cada una de las rutas son fundamentales para la prevención de accidentes automovilísticos» y agregó: «Este nuevo avance del Gobierno no hace más que transformar las rutas argentinas en un espacio donde el abandono derivará en más peligro para las millones de personas que las transitan día a día».
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