REALIZARÁN UNA AUDIENCIA PÚBLICA POR EL IMPACTO AMBIENTAL DEL SUBTE F

La Ciudad convocó a una audiencia pública para avanzar con la emisión del certificado de aptitud ambiental para la obra de la futura línea F. La convocatoria, que se realizará el mes que viene, es necesaria aunque no vinculante. Cómo es el estado del proyecto luego de la última postergación.

La Ciudad convocó a una audiencia pública para analizar el estudio de impacto ambiental de la futura línea F del Subte.

La Agencia de Protección Ambiental (APRA) publicó días atrás en el Boletín Oficial la resolución 195/26, mediante la que se estableció la convocatoria a esa instancia para el 18 de agosto próximo. El encuentro se realizará en forma virtual a partir de las 12:30 y los interesados en exponer deberán inscribirse previamente, hasta el 11 de agosto.

Según se explicó, esta instancia de participación ciudadana es un paso obligatorio -aunque no vinculante- para poder avanzar con el proyecto de acuerdo con la Ley de Evaluación de Impacto Ambiental. La APRA, “tras evaluar el Estudio Técnico de Impacto Ambiental y la documentación presentada por el Gobierno porteño, considera viable avanzar con la instancia de participación”, indicaron desde el Gobierno.

La licitación para la construcción de la línea F (Barracas – Palermo) fue lanzada en octubre del año pasado e incluye la “ingeniería, construcción y equipamiento” de la línea, aunque sin incluir la construcción de las cocheras, ni la provisión del material rodante, el señalamiento y las comunicaciones, que deberán ser objeto de otras contrataciones posteriores. Si bien la licitación tenía fecha de apertura prevista originalmente para el 22 de abril pasado, fue postergada en dos ocasiones, en medio de numerosos cambios al proyectola fecha actualmente vigente es el 10 de septiembre próximo.

Los múltiples cambios y dilaciones complican la posibilidad de que los trabajos de construcción de la línea puedan comenzar en enero, tal como venía anunciando el Gobierno porteño.

En paralelo a este proceso, el ejecutivo envió a la Legislatura dos proyectos vinculados a la obra de la línea.

El primero es una solicitud de endeudamiento por hasta 1350 millones de dólares para financiar la obra licitada, que fue aprobada semanas atrás.

El segundo, todavía no aprobado, atiende dos cuestiones. Por un lado, comprende una serie de expropiaciones de inmuebles y subsuelos para los accesos de varias estaciones y para instalaciones de la futura línea, algunas de las cuales despertaron polémica y resistencia vecinal.

Por otra parte, el proyecto contiene una modificación encubierta a la ley 670 para marginar a Subterráneos de Buenos Aires (SBA) del proceso de construcción de nuevas líneas de Subte. La iniciativa le quitaría a SBA la responsabilidad de efectuar los llamados a licitación para las obras de las líneas F, G, H e I y habilitaría al Ejecutivo a delegar el proceso en “el organismo que resulte competente”. A su vez, modifica la composición de la comisión mixta de seguimiento de las licitaciones y las obras, sustituyendo a los representantes de SBA por funcionarios nombrados en forma directa por el Ejecutivo.

Hasta ahora, el Gobierno de la Ciudad no ha explicitado por qué sería necesario correr a SBA de ese proceso. No obstante, el hecho fue leído en clave de la fuerte interna que existe entre la empresa estatal y el Ministerio de Movilidad e Infraestructura. De hecho, y tal como viene explicando este medio, todo el proyecto de la línea F -desde la elaboración de los estudios hasta la actual licitación- fue delegada en el Ministerio, sin participación directa de SBA.

En otro orden de cosas, la Ciudad también comenzó a realizar intervenciones en terreno para prepararse para la obra de la futura línea. Semanas atrás se adjudicó la reorganización del Centro de Trasbordo de Plaza Constitución, que fue recientemente adjudicada. Tal como detalló enelSubte, se contempla la mudanza de la playa de regulación de colectivos ubicada en el bajo autopista, la reorganización de paradas y la ampliación de veredas para generar el espacio para la implantación de los obradores y del futuro acceso a la estación Constitución F.

Cómo es el proyecto

La línea F discurrirá a lo largo de unos 9,8 km entre Barracas y Palermo. La línea seguiría el eje de la calle General Hornos y las avenidas Juan de Garay, Entre Ríos/Callao y Las Heras, conforme a lo establecido en la ley 670, aprobada en 2001 y ratificada en 2008 por la ley 2710.

De acuerdo con el proyecto oficial, la línea contará con un total de 12 estaciones (Brandsen, Constitución, Cochabamba, Chile, Congreso, Corrientes, Pizzurno, Junín, Pueyrredón, Parque Las Heras, Ecoparque y Pacífico), de las cuales ocho serían de combinación, permitiendo a los usuarios conectar con todas las líneas del Subte y con las líneas ferroviarias Roca y San Martín.

A futuro, se contempla una posible extensión hacia el sur (estación California), que podría ejecutarse en viaducto atendiendo a las características del suelo de la zona -la cercanía al Riachuelo torna desaconsejable la construcción de túneles-.

De acuerdo con documentos oficiales, “se proyecta que la demanda potencial de esta línea sea la más alta de la red local de subterráneos (…) Además, su ejecución implicaría una redistribución de los flujos de pasajeros y una reconfiguración de los servicios de transporte en superficie”.

EnelSubte

OTRO COLETAZO DE FATE: UNA GIGANTE LOCAL DE LA ENERGÍA CERRÓ UNA LÍNEA DE PRODUCCIÓN DE CAUCHO QUE EMPLEABA A 130 PERSONAS

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El cierre de la histórica marca argentina de neumáticos frenó la principal fuente de demanda local del insumo y volvió inviable la operación de la petroquímica de Marcelo Mindlin en su complejo de Puerto General San Martín

Pampa Energía anunció el cierre de su producción de caucho sintético en el Complejo Petroquímico de Puerto General San Martín, en la provincia de Santa Fe. La decisión afecta a unos 130 de los 500 empleados que trabajan en el complejo, aunque la compañía prevé reubicar a parte de ese personal en sus otras operaciones, incluido el proyecto Fertil Pampa, la planta de urea que -según confirmó esta semana- construirá en Bahía Blanca con una inversión de USD 2.700 millones.

Según señaló la empresa en un comunicado al que accedió Infobae, “la decisión responde a la fuerte caída del mercado local de caucho sintético, afectado por la menor actividad de la industria del neumático”. De hecho, el golpe final llegó con el cierre de Fate, la histórica fabricante argentina de neumáticos que en febrero pasado despidió a sus 920 empleados y bajó la persiana de su planta de Virreyes, en el partido de San Fernando. La salida de Fate del mercado eliminó uno de los principales compradores locales de caucho sintético y dejó sin sustento comercial a esa línea de producción.

En su comunicado, la compañía del empresario argentino Marcelo Mindlin precisó que “los cambios registrados en el mercado local de caucho sintético terminaron por hacer inviable la continuidad del negocio”. La compañía subrayó que evaluó distintas alternativas antes de tomar la decisión y que el resto de las operaciones del Complejo Petroquímico de Puerto General San Martín continuarán con normalidad.

Entre las alternativas que Pampa ofrecerá a los trabajadores afectados, figuran oportunidades en SACDE, la constructora del grupo Mindlin que también tendrá a su cargo la ejecución de Fertil Pampa; en TGS (Transportadora de Gas del Sur), firma que la compañía controla junto al empresario José Luis Sielecki; y en Transener, el mayor operador de transmisión eléctrica en alta tensión del país, en cuyo holding controlante, Citelec, Pampa mantiene una posición co-controlante desde la privatización de mayo pasado, cuando el Estado transfirió su participación a un consorcio de Genneia y Edison Energía por USD 356 millones.

La nueva apuesta de Pampa Energía

El escrito resaltó que “esta decisión también se enmarca en una estrategia de asignación de capital orientada a concentrar las inversiones en aquellos negocios donde Pampa identifica las mayores oportunidades de crecimiento, creación de valor e impacto positivo para el país”.

Esta semana, Pampa confirmó la concreción de la que será la planta de urea más grande de la región y una de las más grandes del mundo, con capacidad para producir 2,1 millones de toneladas anuales a partir de fines de 2029. El proyecto, que se emplazará sobre 80 hectáreas dentro del área portuaria de Bahía Blanca con conexión directa a los gasoductos de Vaca Muerta, demandará más de 3.500 empleos directos durante la construcción y generará alrededor de 300 puestos permanentes una vez operativa.

“Es la decisión de inversión más importante en la historia de Pampa”, dijo Mindlin, al presentar el proyecto de fertilizantes. La empresa solicitó su adhesión al Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones para llevar adelante el proyecto, aún pendiente de aprobación por parte del Ministerio de Economía.

La ejecución del megaproyecto quedó en manos de Tecnimont —parte del grupo italiano Maire— y de la constructora del grupo Mindlin, SACDE. La tecnología será aportada por Nextchem, a través de su subsidiaria Stamicarbon, y por KBR. El complejo aportará un estimado de USD 1.000 millones anuales a la economía argentina entre sustitución de importaciones y exportaciones, principalmente hacia Brasil, que importa entre siete y ocho millones de toneladas de urea por año.

Hoy en día, el mercado argentino depende en gran parte de las importaciones, ya que la única productora local es Profertil, ubicada también en Bahía Blanca, y cuya propiedad pasó recientemente a manos de Adecoagro -hoy en manos de Theter- y en un 10% a la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA).

Infobae

CAPUTO RELANZA LA INOCENCIA FISCAL CON CAMBIOS PARA VER SI CONSIGUE CONVENCER A QUIENES ATESORAN DÓLARES

El Gobierno apunta a que 170 mil millones de dólares que permanecen en «los colchones» pasen al sistema financiero, por lo que, uno de los principales cambios a la Ley actual serán los topes de ingresos y patrimonio.

Tras el escándalo en el que quedó envuelto el exjefe de Gabinete, Manuel Adorni, el Gobierno nacional enviará un nuevo proyecto de Régimen de Inocencia Fiscal al Congreso de la Nación con el objetivo de “brindar mayor seguridad jurídica a los contribuyentes” para que las personas puedan adherirse.

Así lo anunció en conferencia de prensa en la tarde de este miércoles el ministro de Economía, Luis Caputo, junto a la Legal y Técnica de la Presidencia, María Ibarzabal Murphy, quien aclaró que el espíritu original de la norma que sancionó el Parlamento “no cambia absolutamente en nada”.

“El objetivo sigue siendo permitirle a la gente que en el pasado se vio forzada a tener que informatizar sus ahorros porque ‘estaba prohibido’, entonces queremos que esos ahorros puedan ser formalizados en el sistema bancario sin ninguna penalidad de ningún tipo”, explicó.

Pero, por pedido y sugerencias de contadores y especialistas tributarios al equipo económico liderado por Caputo, impulsan esta nueva versión, ya que la norma actual no logró los resultados esperados, por eso se busca incentivar a los contribuyentes. “Fuimos recabando la información y terminamos armando una mesa de trabajo para responder dudas y que los ciudadanos se queden tranquilos. Cualquiera sea el gobierno de turno, van a estar cubiertos ante la situación”, aclaró.

El titular de Economía aseguró que, aún con la entrada en vigencia de la norma que ahora quieren modificar, por estos días «hay una masa muy grande dólares en el colchón», más allá de que «hay un récord de depósitos en dólares en el sistema financiero. Cerca de 40 mil millones de dólares”. No obstante, reparó en que la distancia es grande porque «hay más de cuatro veces en lo que es ahorro debajo del colchón”.

En ese sentido, señaló que el objetivo de las modificaciones a la ley de Inocencia Fiscal “es que se puedan formalizar los ahorros”, porque “es una mala decisión tener los dólares en el colchón. Es una muy mala decisión”, sostuvo y argumentó que, a pesar de que la creencia indica lo contrario, “el dólar también pierde valor” si está paralizado.

Además, indicó que “tampoco sirve como país que los dólares estén bajo el colchón porque necesitamos que la economía crezca y recaudar más. Hay que darle una mayor formalización y crecimiento. Necesitamos que haya más inversión”.

En un llamado a los ahorristas, Caputo habló de las reservas del Banco Central, aún con la puesta en marcha del régimen de Inocencia Fiscal: “Hoy cualquiera puede comprar dólares libremente, se pueden repatriar dividendos libremente y así y todo el Banco Central está comprando 100 millones de dólares todos los días”, contó.

En tanto, remarcó que la posibilidad de que los billetes entren al circuito bancario permitirá agilizar el funcionamiento de la economía: “Ese el camino que buscamos profundizar, crecer implica más trabajo y más crédito y eso es justicia social. Porque la izquierda habló mucho tiempo de justicia social pero Argentina es un país donde falta trabajo y el crédito y esa es la mayor injusticia social”. En ese contexto, insistió en que el Gobierno apunta “a generar empleo y a que se reactive el crédito”, y cerró: “Por eso es una ley importantísima”.

Las modificaciones

La secretaria María Ibarzábal Murphy fue la encargada de explicar los cuatro cambios fundamentales aplicados a la ley original.
En primer lugar, se amplía el universo de sujetos y tratamiento de Grandes Contribuyentes. A saber:

• ● Ampliación del universo: se eliminan los topes o barreras patrimoniales y de ingresos. El régimen queda abierto para todas las personas humanas y sucesiones indivisas.
• ● Tratamiento de Grandes Contribuyentes: quienes revistan esta categoría ante ARCA podrán adherir a la “modalidad simplificada” a los fines prácticos de que el fisco les pre-liquide el impuesto y para efectuar el pago, aunque no gozarán de las presunciones, efectos liberaotiros ni demás beneficios previstos en la ley.

En segundo lugar, hay una redefinición de “discrepancia significativa”. La norma modifica el artículo 40 de la ley, ajustando los parámetros y causales por los cuales ARCA puede quebrar la presunción de exactitud del contribuyente.
• ● Diferencia porcentual: se configura discrepancia si ARCA detecta un incremento del impuesto determinado o una reducción de los quebrantos impositivos (lo cual implica una mejora técnica respecto del texto actual que hablaba de “saldos”) por un porcentaje no inferior al 15%.
• ● Umbral de mínimo: aun superando el 15%, no habrá exclusión del régimen si la diferencia nominal reclamada no alcanza el equivalente al 5% del monto de evasión previsto en el artículo 1° de la Ley Penal Tributaria (es decir, no alcanza los $5.000.000).

El tercer punto alcanza la carga de la prueba, rectificativas y presunción en IVA. Hay incorporaciones al artículo 40 relacionadas con la inversión de la carga probatoria y salvataje por rectificativa. A saber:
• ● Límites probatorios: se invierte la carga de la prueba hacia ARCA. Para sostener una discrepancia significativa, el fisco no podrá utilizar presunciones sino que solo podrá valerse de la información declarada, sus propios sistemas o datos de terceros.
• ● Salvataje por rectificativa y pago: se otorga una oportunidad al contribuyente para no perder el régimen. No se considerará configurada la discrepancia si el contribuyente presenta una DDJJ rectificativa y cancela/regulariza la diferencia (más intereses) en un plazo no mayor a 15 días hábiles tras ser notificado de la liquidación administrativa (por ingresos directos) o de la determinación de oficio. En el texto actual esto solo se permitía en el caso de uso de facturas apócrifas.

La cuarta y última modificación anunciada por la funcionaria se denomina “Mecanismos de reintegro acelerado” y modifica el artículo 42 bis. Restablece la presunción y reintegro con intereses en plazo expedito.
• ● Si el contribuyente paga el ajuste para no perder el régimen y posteriormente se revoca la impugnación de ARCA, se le restablece plenamente la presunción de exactitud.
• ● En este escenario, ARCA está obligada a reintegrar los importes con intereses de repetición en un plazo expedito no mayor a 45 días hábiles desde la notificación de la resolución firme.

Parlamentario

AEROLÍNEAS ARGENTINAS FORMALIZÓ LA LLEGADA DE LOS AIRBUS 330 NEO Y VARIOS BOEING 737 MAX

Aerolíneas Argentinas anunció en el Salón Aeronáutico de Farnborough más detalles del plan de renovación de flota para el período 2027-2031, con la incorporación de 20 aviones de nueva generación

Esto en parte se conoció a fines de 2025 donde hablaron de CUATRO Airbus 330 neo, varios MAX 9 y MAX 10, pero algunas cosas han cambiado. Pero lo importante es que el anuncio va de la mano del contrato de alquiler, por lo que ya es en firme todo.

Según lo publicado por Aviacionline, se formalizaron los contratos de leasing para 14 aeronaves6 Airbus A330neo y 8 Boeing 737 MAX 10, mientras que los 6 Boeing 737 MAX 8 restantes están en distintas etapas de contratación.

El programa renovará el 25% de la flota total y el 60% de los aviones de largo alcance, reemplazando aeronaves más antiguas sin aumentar la cantidad total de aviones, aunque sí la capacidad de asientos. En su momento también se había dicho que subirían dos Airbus 330 en el total, pero por ahora eso parece que no. Será cambio de aviones.

Según la empresa, la inversión se financiará íntegramente con recursos propios, respaldada por resultados operativos positivos en 2024 y 2025, destacando que en 2025 no recibió subsidios del Estado.

Los A330neo comenzarán a llegar en 2028 y ofrecerán una nueva configuración con Business, Premium Economy y Economy, además de un consumo de combustible hasta un 25% menor. También se modernizarán los A330-200 actuales con mejoras en cabina y conectividad satelital, algo que también se informó el año pasado y es muy necesario, el cambio de interiores y la conectividad satelital como ya van anunciando muchas aerolíneas en el mundo.

Lo de Premium Economy será interesante de ver porque hoy no tiene esa clase Aerolíneas y lo que presentó hace poco fue una ECONOMY PLUS, que no es lo mismo.

Y si bien no suman aviones en la flota, los Airbus 330 neo son más grandes que los Airbus 330-200 que hoy usa Aerolíneas, porque de tamaño son similares a los Airbus 330-300 que son más largos. Por eso son 19 asientos más. No son más porque se suma esa Premium Economy. Pueden ver el detalle en la nota que pego abajo

Para cabotaje y regionales se incorporarán 8 Boeing 737 MAX 10 y 6 Boeing 737 MAX 8, dejando de lado el plan original de sumar MAX 9 debido a la demora en las entregas de ese modelo por lo que explican en aviacionline

Las incorporaciones se realizarán de manera escalonada entre 2027 y 2031, con el objetivo de mejorar la eficiencia operativa, reducir el consumo de combustible y aumentar la oferta de asientos en la red de Aerolíneas Argentinas. 

Esta es la nota de aviacionline desde la mismísima feria de la aviación en el Reino Unido hecha por Pablo Díaz.

FARNBOROUGH, REINO UNIDO- Aerolíneas Argentinas formalizó en el Salón Aeronáutico de Farnborough los contratos de leasing por 14 de los 20 aviones nuevos que integran su plan de renovación de flota 2027-2031, en lo que es el programa de modernización más ambicioso de los últimos diez años.

La operación contempla el reemplazo de aeronaves de generación anterior mediante la incorporación de seis Airbus A330neo, ocho Boeing 737 MAX 10 y seis Boeing 737 MAX 8. Esta iniciativa representa la renovación del 25% de la flota total de la empresa y del 60% de sus aeronaves de largo alcance.

La totalidad del programa se financiará con recursos propios generados por la operación de la compañía. El sustento económico se apoya en los estados contables auditados por KPMG, que registraron un resultado operativo positivo de USD 56,6 millones en 2024 y de USD 120,7 millones en 2025.

Este último desempeño destaca, afirman desde la compañía, por haberse logrado sin recibir transferencias ni subsidios del Estado Nacional por primera vez desde la estatización de la empresa.

Fabián Lombardo: «El principal cambio es cultural»

El presidente y CEO de Aerolíneas Argentinas realizó declaraciones a los periodistas presentes en Farnborough. Dijo que «el principal cambio fue cultural» y que «invertir en una nueva generación de flota es posible porque primero logramos recuperar la solidez económica»de la empresa.

Bajo esta premisa, sostuvo que se está «construyendo una Aerolíneas Argentinas preparada para competir de igual a igual con los mejores operadores de la región, con una compañía ordenada, eficiente y atractiva para cualquier escenario futuro», logrando además que «el mercado internacional vuelva a apostar» por la línea aérea con el respaldo de fabricantes y lessors. 

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Finalmente, enfatizó que «la mejor forma de asegurar el futuro de una empresa es gestionarla con disciplina, invertir cuando las condiciones lo permiten y tomar decisiones pensando en el largo plazo tal como lo hacen las mejores compañías de la industria».

Flota de doble pasillo: llegan seis Airbus A330neo a través de Avolon

El fortalecimiento de la red internacional de largo radio se estructurará a partir del ingreso de seis Airbus A330neo, cuyo cronograma de entregas iniciará durante el primer semestre de 2028. Estas unidades serán provistas en leasing por Avolon. La cantidad sorprende, porque en el plan anunciado a fines de 2025 las unidades de nueva generación a incorporar iban a ser cuatro.

Paul Geaney, presidente y CCO de Avolon, ponderó la alianza al remarcar la sólida propuesta económica, la flexibilidad operativa: «“Avolon está encantada de asociarse con Aerolíneas Argentinas para apoyar su programa de
renovación de flota, que incluye la incorporación de seis aeronaves Airbus A330neo. Esperamos seguir apoyando a Aerolíneas Argentinas mientras continúa modernizando su flota y fortaleciendo sus operaciones de largo alcance”, dijo.

Los nuevos aviones se destacan por una reducción de un 25% en el consumo de combustible frente a la generación previa, para un alcance máximo de 13.334 kilómetros. Este alcance es marginalmente menor que el declarado para el A330-200, que es de 13.400, pero con más pasajeros y carga paga.

La cabina de los A330neo de Aerolíneas Argentinas ofrecerá 291 asientos divididos en 30 lugares en clase Ejecutiva (1-2-1), 24 en Premium Economy (2-3-2) y 237 en Economy (2-4-2). La nueva configuración (Airbus Airspace) suma 19 pasajeros a la capacidad ofrecida en los A330-200 actuales en dos clases, lo que permite diluir los costos operativos e incorpora una cabina intermedia para maximizar los ingresos. 

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El plan se completa con el retrofit de las cabinas de los A330-200 que permanezcan operativos, estandarizando el confort e integrando soluciones de conectividad satelital a bordo para toda la flota de largo radio. Este retrofit incluirá la configuración de una cabina de Premium Economy a partir de un producto soft (mejorar los ancillaries y servicios) y no de un cambio de asientos.

Más MAX 8 y MAX 10; el MAX 9 se queda afuera del plan

Para las operaciones domésticas y regionales, la aerolínea incorporará catorce unidades de la familia Boeing 737 MAX. En el segmento de mayor densidad, la empresa formalizó con Aviation Capital Group (ACG) el leasing de seis Boeing 737 MAX 10, programando sus entregas a partir de 2028. Los dos MAX 10 que completan los ocho aviones del plan de flota no tienen todavía lessor confirmado.

Thomas Baker, CEO y presidente de ACG (Aviation Capital Group, compañía que ya entregó tres 737-8 en leasing a la línea aérea argentina), dijo que el MAX 10 resulta clave para añadir «capacidad vital y rentabilidad en rutas de alta demanda».

«Este acuerdo refleja nuestro enfoque continuo en invertir en la tecnología de aeronaves más reciente y eficiente en consumo de combustible, así como nuestro compromiso de satisfacer las necesidades a largo plazo de nuestros clientes de líneas aéreas», agregó.

Esta variante se consolida como la de mayor tamaño de la familia, disponiendo de 217 asientos máximos, 5.750 kilómetros de alcance y una reducción del 20% en el consumo de combustible, lo que garantiza un costo por asiento-kilómetro (CASK) muy competitivo.

Por otro lado, la red regional de media y larga distancia se reforzará con seis Boeing 737 MAX 8. El primer ejemplar de este modelo se sumará a la flota durante el primer trimestre de 2027, con dos aviones ya contratados y cuatro en proceso de gestión.

Con capacidad para 170 pasajeros, un alcance de 6.500 kilómetros y un ahorro de combustible del 20% frente a sus antecesores, el MAX 8 aportará la flexibilidad necesaria para atender los trayectos regionales de mayor recorrido, aun cuando la compañía tenía otra idea para un segmento del mercado muy codiciado.

¿Por qué hay dos MAX 8 cerrados y cuatro en negociación? En noviembre de 2025, la compañía había anunciado que el reemplazo de la flota narrowbody incluiría cuatro 737 MAX 9, en línea con la intención de operar rutas al Caribe con un producto de alto valor (Business + Premium Economy), pero la baja tasa de producción de la variante hace que la primera entrega disponible no pueda suceder antes de bien entrada la próxima década.

Cronograma de incorporación y reemplazo

La llegada de estas 20 aeronaves reconfigurará la matriz operativa de Aerolíneas Argentinas, cuya flota actual se encuentra integrada por 24 Embraer 190 con capacidad para 96 pasajeros y 4.448 km de alcance, dos Boeing 737-700 de 128 asientos y 6.370 km de alcance, 28 Boeing 737-800 de 170 asientos y 5.765 km de alcance, y 12 Boeing 737 MAX 8 de 170 asientos y 6.500 km de alcance. 

VuelosAerolíneas

El segmento internacional se apoya en diez Airbus A330-200 de 272 asientos y 13.400 km de alcance, mientras que la división de carga opera dos Boeing 737-800 cargueros con capacidad para 23.904 kg de insumos.

El cronograma de entregas se ejecutará de forma escalonada entre 2027 y 2031, comenzando el año entrante con la recepción de dos Boeing 737 MAX 8. Continuará en 2028 con la incorporación de dos Airbus A330neo y tres Boeing 737 MAX 10, con un A330neo adicional arribando en 2029.

Las incorporaciones tendrán su mayor volumen en 2030 con la llegada de tres A330neo y cinco MAX 10, finalizando la secuencia en 2031 mediante el ingreso de los últimos cuatro Boeing 737 MAX 8. Tanto en el segmento de pasillo único como en el de doble pasillo, la idea no es crecer en flota sino mantener el total de aviones, aunque la incorporación de unidades con mayor capacidad incrementará la cantidad de asientos disponibles.

Airbus: el A330neo tiene «el tamaño exacto» para Aerolíneas Argentinas

Arturo Barreira, presidente de Airbus Latinoamérica y Caribe, habló en exclusiva con Aviacionline sobre la renovación del segmento de doble pasillo de la compañía argentina: «El A330neo es un gran upgrade: un avión más grande, con un radio de acción más poderoso y un consumo de combustible un 20% menor. Es una excelente opción para rutas clave como Argentina–España o Argentina–Miami, ofreciendo menor costo unitario.»

«Recordemos que los A330 de Aerolíneas Argentinas reemplazaron a los A340; el A330-900 ofrece prácticamente la misma capacidad que un A340 (292 para el -300, 249 para el -200) pero con la eficiencia de un bimotor», agregó.

Dicho sea de paso, estimo que alguno debería venir pintado como Skyteam… que lo único que quedó es un Embraer 190

Sir Chandler Blog

CAEN LAS ASIGNACIONES POR HIJO POR LOS DESPIDOS Y CRECEN LAS BENEFICIARIAS DE LA AUH

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Las prestaciones por hijo disminuyeron entre los asalariados formales durante el último año, mientras aumentó la cobertura de la Asignación Universal por Hijo. Los datos oficiales reflejan el impacto de la pérdida de empleo registrado y el avance de la informalidad.

El sistema de asignaciones por hijo volvió a evidenciar el drama que atraviesa el mercado laboral argentino. En el último año, miles de niños dejaron de estar cubiertos por la Asignación Familiar por Hijo (AFH), destinada a trabajadores registrados, al mismo tiempo que aumentó el número de beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH), prestación dirigida principalmente a familias de trabajadores informales y personas desocupadas.

Las cifras corresponden a la Subsecretaría de Seguridad Social y abarcan el período comprendido entre mayo de 2025 y mayo de 2026. En ese lapso, el Sistema de Asignaciones Familiares de la ANSES redujo el total de prestaciones de 9.451.958 a 9.276.916, lo que implica una baja de 175.042 beneficios. Si la comparación se realiza con noviembre de 2023, la reducción resulta aún más pronunciada.

De acuerdo con el informe oficial, la principal explicación de esta caída está vinculada al retroceso del empleo formal, que redujo la cantidad de trabajadores registrados con derecho a percibir asignaciones familiares. En paralelo, crecieron tanto los beneficiarios de la AUH como quienes reciben la prestación por desempleo.

Caen las asignaciones familiares: la mayor baja se registró entre los asalariados formales

El relevamiento muestra que las asignaciones por hijo disminuyeron en 176.099 beneficiarios respecto de un año atrás, lo que representa una caída interanual del 2,1%.

El descenso estuvo encabezado por los trabajadores en relación de dependencia, que registraron 141.646 beneficiarios menos, equivalente a una reducción del 4,8%.

También se verificó una disminución entre jubilados y pensionados, con 37.504 prestaciones menos (-5,4%), y entre los monotributistas, donde las asignaciones retrocedieron en 35.193 casos, una baja del 5,9%.

En sentido contrario, la Asignación Universal por Hijo sumó 30.120 beneficiarios en el último año, con un crecimiento del 0,7%. Asimismo, aumentó en 8.124 personas el número de quienes perciben la prestación por desempleo, otro indicador que suele reflejar el deterioro del mercado de trabajo.

Cambia la composición del sistema: menos SUAF, más AUH

La evolución de los datos muestra un cambio en el perfil de quienes reciben estas prestaciones. Mientras disminuye el peso de los trabajadores registrados dentro del sistema, aumenta la participación de hogares vinculados a la economía informal o al desempleo.

En noviembre de 2023, el régimen alcanzaba a 10.371.534 beneficiarios. Para mayo de 2026, esa cifra descendió a 9.276.916, lo que supone una pérdida cercana a 1,1 millones de prestaciones en poco más de dos años, pese al incremento registrado por la AUH.

Actualmente, la Asignación Familiar por Hijo está destinada a trabajadores registrados con hijos menores de 18 años o con discapacidad, y su monto varía según el ingreso del grupo familiar. La AUH, en cambio, alcanza a padres y madres desocupados o que desarrollan actividades en la economía informal, siempre que cumplan los requisitos establecidos por la normativa.

Cuánto se cobra y cuáles son los requisitos

Durante julio, los montos de la Asignación Familiar por Hijo oscilaron entre $15.586 y $74.033, de acuerdo con los ingresos del grupo familiar. En el caso de la Asignación Universal por Hijo, el valor bruto de la prestación fue de $148.049.

Para acceder a la AFH, el ingreso total del grupo familiar no puede superar los $6.069.688 mensuales y ninguno de los progenitores puede percibir más de $3.034.844 por mes. Estos topes, al igual que los valores de las prestaciones, se actualizan periódicamente mediante el mecanismo de movilidad previsional.

Las familias que exceden esos límites dejan de percibir la Asignación Familiar por Hijo, aunque conservan la posibilidad de deducir a sus hijos de la base imponible del Impuesto a las Ganancias, siempre que estén declarados ante la Agencia de Recaudación y Control Aduanero.

El Destape

SE RECALIENTA LA CALLE: GREMIOS ADVIERTEN QUE TERMINÓ EL «VERANITO MUNDIALISTA» DE MILEI Y MARCHAN CON LOS JUBILADOS

Como cada miércoles, los jubilados protestarán en el Congreso, pero esta vez con un apoyo inusual: se sumarán a la concentración la CGT, las dos CTA y otros sindicatos y sectores.  El fin del Mundial, que dejó anuncios inconclusos y confusos de Javier Milei respecto a los festejos por el subcampeonato, trajo de vuelta el conflicto social.

Después del Mundial 2026, la crisis se profundiza y los sindicatos de la Confederación General del Trabajo (CGT)jubilados y movimientos sociales recalientan la calle para reclamar contra el ajuste del gobierno de Javier Milei. El Presidente, sin una agenda concreta para los próximos días, viajará a Brasil para participar de un acto organizado por el partido de Flávio Bolsonaro, candidato a jefe de Estado e hijo del expresidente Jair Bolsonaro. Los gremios advierten que a la Casa Rosada «se le terminó el veranito mundialista» y profundizan sus planes de lucha en rechazo a las medidas oficialistas. 

La agenda oficial del Gobierno incluye pocas actividades esta semana después de la conferencia de prensa que dio este martes el vocero de la Presidencia, Adrián Ravier, en la que no hubo anuncios, y la posterior reunión de la mesa política. El miércoles, el ministro de Economía, Luis Caputo, presentará el proyecto de modificaciones a la Ley de Inocencia Fiscal y dos días después, el viernes, Milei viajará a Brasil para participar del Congreso del Partido Liberal, en el que está previsto que esté presente Flávio Bolsonaro

Marcha de jubilados con la CGT

El plato fuerte de las protestas se dará este miércoles, con la protesta semanal de organizaciones de jubilados frente al Congreso, habitualmente reprimida por las fuerzas de seguridad de la ministra Alejandra Monteoliva. «Este miércoles 22 la lucha incansable de los jubilados y pensionados por el aumento inmediato de los haberes, por el derecho a moratoria previsional para trabajadores en negro, por la devolución y ampliación de los medicamentos con 100% de descuento, por el cese de la intervención al PAMI y dirección de trabajadores y jubilados», indicó el Plenario de Trabajadores Jubilados en un comunicado. «Las Organizaciones de Jubilados plantean que es necesaria la continuidad, la unidad de los trabajadores, de los desocupados y de los jubilados con plan de lucha y huelga general para terminar con el gobierno de Milei«, agregó la organización que nuclea a adultos mayores y que semana a semana se moviliza al Congreso. 

La protesta de los jubilados contará con una particularidad este miércoles: estará acompañada de columnas de la Confederación General del Trabajo, las dos CTA y la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP). «Movilizamos junto a las y los jubilados en defensa de sus derechos, sus ingresos y una vida digna», anunció la CGT en las redes sociales, en el mismo posteo en el que convocó a estar a las 15 en Rivadavia y Montevideo

La presencia de ATE

En la concentración del miércoles también habrá una columna de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), que se suma al reclamo «por aumento de las jubilaciones y el cese de las políticas de ajuste». «Al gobierno se le terminó el veranito mundialista y los trabajadores vamos a profundizar nuestro plan de acción», expresó el secretario general de ATE nacional, Rodolfo Aguiar, en su cuenta de X.  .

«Las políticas del gobierno provocan un genocidio en nuestros adultos mayores. En este momento, la mayoría de los jubilados no puede garantizar su subsistencia. Se están muriendo. Hoy tienen que elegir entre comprar alimentos o medicamentos, porque ambas cosas no pueden hacer», continuó Aguiar y agregó. «A partir de la reducción drástica de la cobertura de medicamentos, los adultos mayores no están pudiendo pagar sus tratamientos y los están interrumpiendo. En los últimos dos años, aumentó la tasa de mortalidad en esta franja etaria. Son decenas de miles las muertes que se producen por ausencia del Estado«.

Las protestas no serán solo en la Ciudad de Buenos Aires y los reclamos también serán variados. El mismo miércoles, movimientos sociales protestarán con cortes y movilizaciones en distintos puntos del país contra el fallo judicial que habilita al Gobierno nacional dar de baja a beneficiarios del programa Volver al Trabajo. En Rosario, por ejemplo, la concentración está prevista para las 9 en el cruce de Circunvalación y avenida Godoy.

Frazadazo y olla popular en Plaza de Mayo

Un día después de la marcha de jubilados, movimientos sociales y organismos de derechos humanos marcharán de Avenida de Mayo y 9 de Julio hasta Plaza de Mayo, donde realizarán un «frazadazo» y una olla popular. Convocan, entre otras organizaciones, el CELS, Barrios de Pie, el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA) y juntas internas de distintos organismos estatales. «La convocatoria comenzará a las 17 horas en Av de Mayo y 9 de julio, desde donde se marchará hacia Plaza de Mayo. A las 19 horas se realizará una olla popular destinada a las personas en situación de calle y, durante toda la jornada, se recibirán donaciones de frazadas y abrigo para afrontar las bajas temperaturas», indicaron las organizaciones en el comunicado con el que convocaron. 

«Mientras el Gobierno de la Ciudad registró 5.176 personas en situación de calle en noviembre de 2025, el 3° Censo Popular de Personas en Situación de Calle, realizado por organizaciones sociales ese mismo año, identificó 11.892 personas. En contraste, el Gobierno Nacional informó la existencia de 9.400 personas en situación de calle en todo el país, una cifra que las organizaciones consideran muy alejada de la realidad», añadieron y remarcaron: «La diferencia entre estos relevamientos no es solamente estadística: de ella dependen el presupuesto, el alcance de las políticas públicas y la capacidad del Estado para garantizar derechos». 

El fin del Mundial, que dejó anuncios inconclusos y confusos de Javier Milei respecto a los festejos por el subcampeonato, trajo de vuelta el conflicto social que fue invisibilizado en gran medida por la agenda mediática en las últimas semanas, en las que el Gobierno gozó de una bocanada de aire fresco tras los escándalos por presunta corrupción que lo acecharon en la primera mitad del 2026. Pero los jubilados no dejaron de marchar: como desde hace años, estuvieron presentes en la Plaza del Congreso miércoles a miércoles y van a seguir estando, aunque ahora con el apoyo de otras organizaciones sindicales, que reactivan sus respectivos planes de acción contra el ajuste libertario. 

El Destape

VACA MUERTA NO ENFERMA

Vaca Muerta es un poco el Messi de la economía argentina: talento descomunal, capaz de desequilibrar cualquier partido. Pero, como bien aprendimos estos años, ni Messi ni Scola podían solos. Necesitaban un equipo alrededor. Con Vaca Muerta pasa lo mismo: puede ser transformador, pero no alcanza si el resto de la economía no acompaña. Y en ese contexto aparece una advertencia que suena cada vez más fuerte: cuidado con la enfermedad holandesa.

¿Qué es esta extraña enfermedad económica que aparece a partir de una buena noticia como el descubrimiento de un importante yacimiento de petróleo o gas? La configuración de una economía argentina partida en dos de la que venimos hablando últimamente, ¿puede tener que ver con esta enfermedad?

Cada vez que Vaca Muerta anuncia un récord de producción y exportaciones aparece la misma advertencia: cuidado con la enfermedad holandesa. El FMI la puso en su último staff report: le pidió al Gobierno acumular reservas “para evitar los desafíos de la enfermedad holandesa que podrían afectar a los sectores intensivos en mano de obra”.

Es cierto que hay que acumular reservas y que los sectores intensivos en mano de obra están afectados. Pero no lo están por una supuesta peste que no tenemos, sino por decisiones de política económica aquí y ahora. Es más, ¡ojalá sufriéramos la enfermedad holandesa! Sería una oportunidad extraordinaria para dejar atrás problemas económicos que nos aquejan hace décadas.

Bendición maldita

Enfermedad holandesa es el nombre técnico de un problema muy concreto. No, no hace referencia a la misteriosa incapacidad del equipo naranja de ganar un Mundial pese a haber tenido a jugadores de la talla de Johan Cruyff y compañía. Se refiere a lo que le pasó a los Países Bajos en los años sesenta, cuando descubrieron enormes reservas de gas natural en el yacimiento de Groningen: empezaron a exportar a lo pavote, la moneda se apreció y los sueldos medidos en dólares se fueron para arriba. Hasta ahí, pura buena noticia. El problema vino después.

El nuevo sector exportador puede pagar esos salarios porque su productividad es enorme. Sacar petróleo o cobre y venderlo al mundo deja tanto margen que un salario en dólares más caro no mueve el amperímetro. El problema es para el sector productivo más tradicional. Antes del boom, ese sector operaba bajo otro escenario: tipo de cambio más alto, salarios en dólares más bajos. De golpe le exigen que pague lo mismo que una petrolera. No puede: no tiene la productividad suficiente. Entonces, se reduce la actividad, cierran empresas y despiden gente.

Ese es el corazón de la “enfermedad”: el país exporta más pero el aparato productivo tradicional se resiente. No siempre el sector nuevo es preferible al viejo. El nuevo suele ser no renovable: un día se termina, y si no se generaron capacidades productivas mientras duró, el país queda en cero. Puede ser poco intensivo en empleo: una plataforma petrolera genera muchos dólares con poca gente. Puede ser flaco en investigación y desarrollo. El sector tradicional que se cae, en cambio, suele emplear más y estar más integrado con el resto de la economía.

Existe un colchón que ayuda parcialmente: el sector de servicios no transables (gastronomía, comercio, construcción, etc.). Como no compite con nadie afuera, puede pagar salarios en dólares más altos y absorber parte del empleo desplazado, pero sólo si la demanda interna lo banca. Si el país es más rico, la gente sale más a comer, compra más y quiere vivir en una casa más grande. Pero ojo con este detalle: esa válvula de escape requiere de un consumo interno robusto.

La culpa no es de Holanda, sino de quien hace el programa

Los datos parecen darle la razón al diagnóstico. Ya lo mostramos hace dos semanas: en abril la actividad creció 1,6% interanual, pero solo dos sectores explican todo: minería (+17,1%) y agro (+10,9%). Sin ellos, el EMAE habría caído: industria -2,9%; comercio -3,2%; y construcción -1,8%.

Hasta acá, parece calzar. Pero para que sea enfermedad holandesa de verdad tienen que estar pasando dos cosas que no están ocurriendo.

Primera: el poder adquisitivo de los ingresos tendría que estar subiendo, empujado por el boom exportador. Por el contrario, los salarios reales de trabajadores registrados cayeron 8 de los últimos 9 meses y acumulan un deterioro de 4,2%. No hay presión salarial al alza. Lo que hay es un poder adquisitivo que se achica.

Segunda: los servicios no transables tendrían que estar explotando, porque en una enfermedad holandesa a la gente le llegan dólares y sale a gastar. Acá pasa lo contrario: el consumo masivo cae, el comercio se contrae y los restaurantes venden menos.

Los precios relativos se movieron: desde noviembre de 2023 los servicios subieron más que el nivel general. Pero no por la avalancha de dólares, sino por una política que combinó tipo de cambio como ancla desinflacionaria, recomposición acelerada de las tarifas de servicios públicos, apertura de importaciones y tasa real alta.

No es la enfermedad holandesa, es el programa económico.

El (chaski)boom de Vaca Muerta

Hagamos un poco de aritmética. Este año vamos a exportar unos USD 25.000 millones de energía y minería. Esto es apenas USD 500 si lo dividimos por la cantidad de habitantes del país. Los pronósticos más optimistas hablan de USD 50.000 a 60.000 millones dentro de cinco años: USD 1.000 a 1.200 por habitante. Si ampliamos el cálculo a toda la canasta de commodities, la conclusión no cambia. Aun con el boom en marcha, ¿son cifras para una enfermedad holandesa?

A diferencia del fútbol, en este deporte estamos jugando en la B. Comparemos: Chile exporta unos USD 4.000 per cápita; Canadá, más de USD 7.500; Australia, casi USD 13.000; Noruega más que duplica este último valor.

Los dólares que vienen son importantes para la historia argentina — van a permitir mitigar por primera vez en décadas la restricción externa — , pero son chicos en la comparación internacional de las enfermedades holandesas.

Llenemos el tanque que el viaje es largo

Aún si se superan todos los pronósticos, esos dólares tienen que llenar varios tanques antes de que podamos afirmar que sobran.

Por un lado, hay que llenar el tanque del Banco Central. Si bien lleva comprados más de USD 12.500 millones en el año y cumplió con mucha anticipación la meta del FMI, esto no significa que tenga un balance sólido. Perú y Uruguay, los países bimonetarios modelo, tienen reservas por 20% a 30% del PBI, mientras que las nuestras siguen en valores muy bajos.

Por otro lado, hay que llenar el tanque del Tesoro. El desafío de la deuda pública externa sigue siendo enorme. Todavía no tenemos acceso claro al mercado internacional, por lo que los abultados vencimientos de 2027 se piensan pagar con repos, multilaterales y colocaciones locales.

Finalmente, el tanque de las familias. Somos, per cápita, el país con más dólares bajo el colchón del mundo. Más de USD 250.000 millones, alrededor del 40% del PBI. Si esto no cambia, los dólares de Vaca Muerta, minería y la mar en coche caerán en saco roto.

Sarna con gusto

Seamos súper optimistas y supongamos que conseguimos dólares para todo: Banco Central, Tesoro, sector privado y más también. Se viene la tan temida enfermedad holandesa. ¿Qué implicaría?

Una economía con enfermedad holandesa no tiene crisis de balanza de pagos, porque los dólares no faltan, sobran: no más corridas cambiarias, devaluaciones, cepo, FMI. Tampoco habría problemas de inflación: la abundancia de dólares aprecia la moneda y ancla los precios. Y también olvídense de la deuda externa: como los dólares sobran, pagar es fácil, refinanciar aún más, porque las tasas serán más bajas.

Antes de enfermar, los dólares van a curar.

Y lo más relevante: la enfermedad holandesa se puede controlar con diversas herramientas de política. El Banco Central puede comprar los dólares sobrantes, evitar la apreciación excesiva y engrosar reservas. Con reservas fuertes, cae el riesgo de devaluación y, sin eso, los argentinos vuelven a ahorrar en pesos. Cuando ahorran en pesos, el mercado de crédito local se desarrolla, la moneda nacional recupera su función de reserva de valor y baja el nivel de dolarización de la economía. Incluso podría sumarse un fondo soberano para amortiguar los ciclos de precios. Y habría recursos para una política industrial que acompañe la transición.

La coartada perfecta

Vaca Muerta y la minería son una oportunidad enorme. Suman dólares en un país que los necesita como el agua y abren la ventana para aflojar problemas que arrastramos hace décadas. Pero los números no dan para una enfermedad holandesa: la comparación internacional nos deja lejos de la Premier League, y los tanques del Central, del Tesoro y de las familias se van a tragar los dólares nuevos antes de que puedan generar apreciación.

El atraso cambiario existe, la crisis industrial también. Pero la causa no es holandesa. Es una política económica concreta: tipo de cambio como ancla desinflacionaria, tasa real alta, apertura acelerada, ajuste fiscal simultáneo.

Invocar la enfermedad holandesa para explicar lo que está pasando con la industria y el empleo es cómodo. Le pone un marco teórico respetable a un deterioro que de otra forma habría que explicar por las decisiones políticas del programa. Convierte una elección en un fenómeno natural e inevitable. Y si es inevitable, no es culpa de nadie ni hay nada que hacer. Sólo esperar a que la transición pase.

Los dólares de Vaca Muerta no están destruyendo empleo industrial ni reduciendo salarios: es el programa del Gobierno. Confundir una cosa con la otra no es solo un error de diagnóstico, es una forma de no discutir las alternativas.

Si algún día la avalancha de dólares efectivamente llega, lejos de ser un problema, sería la oportunidad de dejar atrás la maldición económica argentina de los últimos cincuenta años. Pero, para eso, hay que llegar con un aparato productivo de pie.

Guido Zack | Cenital

LA MUTACIÓN DE LA ARGENTINA QUE VIENE

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Las sociedades no cambian de un día para el otro. Durante un tiempo conviven datos que parecen incompatibles entre sí: una economía que mejora en algunos indicadores mientras muchas familias siguen sintiendo que viven peor; una generación que enfrenta más dificultades materiales pero mira el futuro con más optimismo que sus padres; un país que discute inflación, Malvinas y Lionel Messi como si formaran parte de una misma conversación. Tal vez no sea una contradicción sino la forma que adopta una época de transición.

Un muy interesante trabajo de la consultora Aresco, que preside Federico Aurelio, ayuda a ponerle números a esa aparente paradoja y ofrece algunas pistas para entender el momento que atraviesa la Argentina. La desaceleración de la inflación no parece alcanzar en la economía cotidiana de los hogares. Según una encuesta nacional realizada en julio, el 72% de las familias afirma que en los últimos meses le resultó más difícil llegar a fin de mes que en años anteriores. Apenas el 25% sostiene que tuvo menos dificultades. El dato expone una brecha cada vez más visible entre la evolución de algunos indicadores macroeconómicos y la percepción concreta sobre el poder adquisitivo.

Cuando se consulta por el principal problema de la vida diaria, la economía concentra el 57,9% de las respuestas: el 39,8% menciona dificultades laborales o vinculadas con su actividad económica y otro 18,1% señala la inflación. Ambos asuntos superan al delito y la inseguridad, que alcanza el 17%, y a la corrupción, con el 16,1%. La preocupación ya no pasa exclusivamente por el aumento de los precios, sino también por la capacidad de generar ingresos suficientes y sostener el nivel de consumo.

La evaluación de la situación personal y familiar confirma ese deterioro. El 65,3% responde que se encuentra igual de mal o peor que en los últimos meses. Solo el 18,7% considera que mejoró o continúa bien porque recuperó poder de compra, mientras que otro 13,2% dice estar bien únicamente en comparación con los demás, aunque reconoce que perdió capacidad adquisitiva. En otras palabras, la estabilización que puede observarse en algunas variables todavía no se traduce, para una mayoría amplia, en una mejora en su metro cuadrado.

La consecuencia más directa es el crecimiento del endeudamiento destinado a cubrir gastos corrientes. El 59,4% tuvo que contraer alguna deuda durante los últimos meses: un 30% recurrió a tarjetas de crédito, bancos o entidades financieras; un 13,3% pidió ayuda a familiares o amigos; un 10,4% combinó ambas vías y un 5,7% acudió a prestamistas informales. Solo el 38,7% asegura no haberse endeudado.

El problema no se limita al volumen de hogares endeudados, sino que también alcanza su capacidad de pago. El 45,9% del total de los consultados se encuentra en mora parcial o total: un 30,8% afirma que no logra cancelar una parte de sus compromisos y otro 15,1% dice que prácticamente no puede pagar nada. Apenas el 13% está endeudado, pero puede cumplir con sus obligaciones. La fotografía resultante es la de una economía familiar sostenida crecientemente con deuda, pero con ingresos que tampoco alcanzan para saldarla. No hay un dato más elocuente que este: hiperpixelado, es imposible hacer más zoom para entender el drama que viven algunas familias argentinas.

Pese a este escenario, la responsabilidad política por la crisis continúa dividida. El 41,1% señala al kirchnerismo como principal responsable de los problemas económicos del país, mientras que el 36,5% se los atribuye a Javier Milei. Más lejos aparecen Mauricio Macri, con el 7,3%, y las opciones “otros” o “ninguno”, con el 6,1%. El Gobierno todavía conserva, así, la posibilidad de atribuir una parte relevante del deterioro a la herencia recibida. Sin embargo, la diferencia es de apenas 4,6 puntos y convive con una realidad material que, a medida que avanza la gestión, resulta cada vez más difícil explicar exclusivamente por el pasado.

Si esto se mirara en términos electorales –y sin mencionar los posibles cambios de reglas–, ¿cómo va a estar el ánimo de ese 60% de los argentinos endeudados si esta situación se mantiene por los próximos 14 meses? Si se prolonga, cuesta imaginar el nivel de impericia que debería exhibir la oposición para no llegar competitiva a la próxima elección.

Sin embargo, esto no alcanza por sí solo para comprender el momento político. Las encuestas muestran una sociedad que combina dificultades materiales muy extendidas con expectativas profundamente distintas respecto del futuro. La percepción de la crisis convive con miradas divergentes sobre las posibilidades de progreso, el papel del Estado y la responsabilidad individual. Allí empieza a aparecer una segunda dimensión del fenómeno: menos vinculada con los indicadores económicos y más relacionada con una transformación cultural que atraviesa, sobre todo, a las generaciones más jóvenes.

El estudio Social Mood 2026, realizado por Fernando Moiguer sobre 1.300 casos mensuales en el AMBA, Córdoba, Salta y Neuquén –mencionado por Jorge Liotti en su columna dominical en La Nación–, ofrece algunas pistas para entender ese cambio. Los jóvenes argentinos combinan una mirada crítica sobre el presente con un optimismo respecto del futuro que supera ampliamente al del conjunto de la sociedad. Al mismo tiempo, exhiben una mayor adhesión a valores asociados con el mérito individual, la exhibición del éxito y una relación mucho más descontracturada con el consumo, los impuestos y el rol del Estado.

En el segundo trimestre de 2026, el 45% de los jóvenes de entre 16 y 24 años evaluó negativamente la situación actual del país, frente al 27% registrado durante los primeros tres meses del año. Sin embargo, esa percepción sigue siendo menos pesimista que la del conjunto de la población, donde la evaluación negativa creció del 39% al 53%. La diferencia resulta todavía más marcada al mirar hacia adelante: el 56% de los jóvenes cree que la situación del país mejorará durante los próximos doce meses, contra apenas el 34% del total de los consultados.

Esa expectativa favorable sobre el futuro convive con un arraigo que permanece intacto. El 71% de los jóvenes afirma que prefiere vivir en la Argentina antes que en cualquier otro país del mundo, una proporción muy superior al 54% registrado en la población general. Además, el 80% dice sentirse muy orgulloso de ser argentino y “del país que tenemos”, frente al 60% del conjunto de los encuestados, mientras que el 73% considera que la Argentina ofrece muchas oportunidades para quien sabe identificarlas. Entre el total de la población esa opinión alcanza el 52%.

El estudio también detecta una mayor adhesión a valores asociados con el individualismo, el consumo y la desregulación. El 51% de los jóvenes compraría productos importados aunque eso afectara al empleo argentino, ocho puntos más que en el total de la población. El 30% considera “héroes” a los empresarios que evaden impuestos, frente al 12% general, y el 40% justifica tener ahorros no declarados o fuera del sistema bancario para evitar tributos, diez puntos por encima del promedio. Son datos que revelan una afinidad cultural de la juventud con algunos de los ejes centrales del discurso libertario, particularmente su cuestionamiento al Estado, los impuestos y las regulaciones.

También cambia la relación con el dinero y con su exhibición pública. Mientras que solo el 20% de la población considera que compartir logros económicos en redes sociales constituye una buena carta de presentación, entre los jóvenes ese respaldo asciende al 38%. La misma proporción no encuentra inconvenientes en mostrar cuánto gasta en viajes, autos u otros consumos, frente al 27% general. A su vez, el 34% valora que los productos que utiliza comuniquen éxito y estatus, contra un promedio del 20%. La lógica de vivir en el presente también aparece con mayor intensidad entre los menores de 25 años: el 52% sostiene que “la plata está para gastarla” y que prefiere disfrutar el ahora, once puntos más que en el conjunto social.

Se configura así una generación que, aun percibiendo el deterioro de la coyuntura, conserva expectativas de progreso, reivindica la realización personal y se siente habilitada para hacer visible “el éxito”. Más que una retirada frente a la crisis, los datos sugieren una adaptación cultural: menos confianza en las soluciones colectivas, mayor apuesta por la iniciativa individual y, paradójicamente, un vínculo con la Argentina más optimista y arraigado que el de las generaciones adultas.

Ese cambio cultural también modifica la forma en que la sociedad procesa los acontecimientos públicos. Ya casi no existen hechos capaces de escapar a la lógica de la disputa política. Incluso aquellos que, en principio, parecen pertenecer a un territorio completamente distinto, como el deporte, terminan absorbidos por la necesidad de confirmar identidades, reforzar pertenencias o validar prejuicios previos.

La reciente actuación de la selección argentina ofrece un ejemplo particularmente elocuente sostenido en la acumulación de estigmatizaciones de la que fue víctima el equipo albiceleste a lo largo del torneo. Un fenómeno cuyo inicio en redes sociales lleva ya algunos años, con una mezcla de fake news y medias verdades sobre la historia de la población negra en Argentina –un país que, a diferencia de Estados Unidos y Brasil, decretó rápidamente el final de la esclavitud y nunca tuvo, para empezar, una gran economía esclavista– y sobre la llegada de jerarcas nazis al país tras la Segunda Guerra Mundial, a la que se sumaron repercusiones reales por los cantos racistas contra los jugadores franceses.

A eso debería sumarse la acusación ridícula de que los logros de Argentina se debían a ayudas arbitrales. Los algoritmos, la osadía de ganarle a Egipto luego de ir 2–0 abajo y las declaraciones del DT, Hossam Hassan –un apologeta de la dictadura militar que gobierna su país– acusando una conspiración que benefició a la Argentina de la mano del sionismo, terminaron de convertir a Argentina en un villano que fue señalado por figuras como el no tan brillante alcalde neoyorquino, Zohran Mamdani.

El marco “settler colonialist” que importaron para aplicar a su propio país del conflicto israelí palestino para referir a los Estados fundados por europeos en tierras con población originaria hizo el resto. No hace falta creer en grandes conspiraciones para darse cuenta de que pensar el país con categorías estadounidenses –muy cuestionables en los propios Estados Unidos, donde la candidata de Mamdani en Harlem decía que escribía desde “tierra indígena ocupada” como si a lo largo de la historia de la humanidad no hubieran existido desplazamientos entre pueblos originarios– es un error grosero. Máxime cuando Argentina abrazó en mucha mayor medida el mestizaje y –sin negar la historia trágica que existe– tuvo una aproximación mucho menos violenta hacia sus poblaciones originarias y ningún fenómeno parecido a la esclavitud. Milei, y su alineamiento incondicional con los Estados Unidos de Trump e Israel, en momentos donde su reputación es abrumadoramente negativa a nivel global, contribuyó decisivamente a consolidar esa percepción internacional.

Como si tuviéramos que imputar a la selección las decisiones de los dirigentes, una operación ridícula, que es activamente censurada, con razón, por esos mismos sectores, si uno la hiciera para Irán, Egipto, los Estados Unidos o el propio Brasil. Como todo, posiblemente toque entender antes que enojarse y considerarse atacado como parte de una campaña de quien sabe qué poderes oscuros y saber que lidiamos con un marco teórico tan ridículo como extendido que, por lo tanto, difícilmente desaparezca de un día para el otro. Probablemente, la eventual salida del mejor jugador del mundo –respetado casi unánimemente por todos, salvo las usinas madridistas y los hinchas mexicanos– haga que el fenómeno pueda acentuarse en el futuro cercano, cuando tendremos que saber que nos estarán esperando.

Hace una semana — casi una eternidad en la velocidad de la política argentina — Argentina derrotó a Inglaterra en una semifinal inolvidable. La bandera desplegada por los jugadores con la leyenda “Las Malvinas son argentinas” recorrió el mundo. Las búsquedas en Google sobre Malvinas se dispararon, el interés internacional por el reclamo argentino se multiplicó y hasta el gobierno del Reino Unido se vio obligado a reaccionar con un comunicado de humor impostado e incómodo para defender la ocupación.

Fue un triunfo para una agenda que, más allá de los apoyos diplomáticos que la Argentina consiguió durante décadas, suele permanecer lejos de la consideración global en términos de reconocimiento del conflicto. Resultó, cuanto menos, llamativo que, en ese contexto, el presidente Javier Milei hablara de “berrinches propios de un adolescente termo mononeuronal”. No le puso destinatario a esa caracterización y leído con un poco de esfuerzo para comprender al personaje estaba claro que iba dirigido a Victoria Villarruel, pero en su frenesí, el primer mandatario no reparó que parecía dirigida a los jugadores, en pleno pico de euforia popular y en un contexto en el que la administración Trump había, aunque fuera de manera modesta, respaldado una acción que, en los papeles, implicaba romper con las normas vigentes de la FIFA.

El presidente sostuvo que la Argentina avanzaba “por la vía diplomática” y citó la posición de un operador republicano radicado en Israel, que reclamaba un cambio de postura de Washington fundado en la falta de apoyo británico a Estados Unidos durante la guerra con Irán. Bastante poco, en cualquier caso, para extraer conclusiones de fondo. Hay que decir, de todos modos, que el escenario que más preocupa a los británicos tiene menos que ver con ese episodio puntual que con la creciente cercanía entre el oficialismo argentino y la administración estadounidense, en un contexto en el que la política exterior de Trump vuelve a priorizar el continente americano.

Ambrose Evans-Pritchard, probablemente el columnista conservador de política internacional más influyente del Reino Unido, publicó tras el triunfo argentino una columna en la que advierte sobre la posibilidad de una nueva crisis en Malvinas, impulsada por las dificultades británicas para sostener el gasto militar y por el acercamiento de la Argentina a Washington, con el consecuente riesgo de que Estados Unidos modifique gradualmente su posición histórica y se acerque más a la postura argentina. Tampoco se trata de una preocupación nueva dentro de la prensa británica. El mayor temor en Londres no es que China se convierta en un proveedor militar ilimitado para la Argentina — un escenario que consideran problemático, aunque relativamente manejable — sino un eventual cambio en la posición de Estados Unidos. Dadas las enormes distancias que separan al Reino Unido de su posesión colonial en el Atlántico Sur, ese giro podría obligarlo a negociar incluso antes de que existiera una amenaza militar plenamente configurada.

Desde otra perspectiva ideológica, Simon Jenkins, en The Guardian, presentó un argumento esencialmente moral. También parte de la distancia geográfica y de las crecientes dificultades que representa para el Reino Unido la defensa de las islas para sostener que Londres debería cumplir con el espíritu de las resoluciones de Naciones Unidas y retomar las negociaciones por la soberanía. “No van a ser británicas para siempre”, escribió Jenkins. El problema, cuarenta años después, sigue siendo la guerra, que interrumpió un proceso de negociación de soberanía lleno de trampas, pero activo, y convirtió esa discusión en un tabú para administraciones tanto conservadoras como laboristas. Todo ello coincidió, además, con el proceso de desarme voluntario que la Argentina impulsó durante décadas para impedir una nueva injerencia de las Fuerzas Armadas en la política.

Con la democracia plenamente consolidada y sin razones para seguir asociando el fortalecimiento de las Fuerzas Armadas con un riesgo para el sistema democrático, un cambio en las percepciones británicas y estadounidenses parece una oportunidad bastante más lejana y ambigua de lo que sostiene el presidente, aunque también una posibilidad que la Argentina haría mal en dejar de explorar.

En ese contexto se entienden mejor las repercusiones que generaron las palabras de Messi sobre la situación económica del país. Lo primero que conviene decir es que probablemente Messi no haya querido intervenir en el debate político argentino. Como ocurrió tantas veces durante su carrera, habló desde la experiencia personal de alguien que mantiene un vínculo emocional con su país y que conoce, por su propia familia y por sus afectos, las dificultades que atraviesan millones de argentinos. Sin embargo, en una sociedad cada vez más atravesada por identidades políticas intensas, incluso esa clase de comentarios dejan de ser interpretados como una observación sobre la realidad para convertirse inmediatamente en un gesto de adhesión o de enfrentamiento.

Durante años se cuestionó a los jugadores de la selección por no pronunciarse sobre distintos asuntos públicos. Ahora que uno de ellos hizo una referencia general a la situación económica, muchos reaccionaron exactamente del mismo modo que criticaban antes: exigiendo que sus palabras confirmaran sus propias posiciones políticas o condenándolas porque no lo hacían. Ni el silencio de la selección significó alguna vez un respaldo al gobierno de turno, ni una referencia de Messi a las dificultades económicas constituye necesariamente una crítica partidaria. Sin embargo, el clima político argentino parece haber perdido la capacidad de admitir esos matices.

Algo parecido ocurrió con el episodio de Malvinas. Para unos, la bandera desplegada por los jugadores fue una reivindicación patriótica mientras que para otros fue un desafío innecesario. En una orilla, la reacción presidencial confirmó una estrategia diplomática y en la otra implicó un cuestionamiento injustificado a la propia selección. En todos los casos, el acontecimiento terminó funcionando como una pantalla sobre la cual cada uno proyectó sus propias convicciones.

Ese mecanismo excede al fútbol. También ayuda a explicar por qué dos personas pueden observar los mismos indicadores económicos y llegar a conclusiones completamente diferentes sobre quién es el responsable de la situación. O por qué una parte importante de la sociedad continúa respaldando un programa económico aun cuando reconoce que su situación personal empeoró. Los datos hace tiempo que no hablan por sí solos sino que son interpretados a través de identidades políticas cada vez más sólidas.

Las redes sociales profundizan ese fenómeno en la medida que amplifican las voces de minorías muy activas que convierten cualquier episodio en una prueba de pertenencia. Cada declaración debe ser clasificada; cada silencio, interpretado; cada gesto, utilizado para confirmar lo que ya se pensaba de antemano. La consecuencia es una conversación pública cada vez menos orientada a comprender la realidad y cada vez más destinada a ordenar tribus. Ya no se discute tanto para convencer a quienes tienen matices como para recibir la aprobación de quienes ya están de acuerdo.

Quizás esa sea una de las transformaciones políticas más profundas de esta época. Durante décadas, las campañas electorales estuvieron orientadas a persuadir a los indecisos. Hace ya algunos años que buena parte del esfuerzo parece concentrarse, también, en movilizar identidades preexistentes y evitar que el propio electorado –cada vez más chico– se desmovilice. El ciudadano comienza a parecerse menos a un votante dispuesto a cambiar de opinión y más a un hincha que defiende sus colores o repudia los del rival.

Y quizás allí esté el rasgo más inquietante del momento argentino. Mientras las encuestas muestran una sociedad que sigue sufriendo dificultades materiales, pero que –al mismo tiempo– reorganiza sus expectativas, sus valores y sus referencias culturales, la política parece cada vez menos interesada en interpretar esos cambios y cada vez más obsesionada por convertir cualquier hecho –una encuesta, una bandera, una declaración o un comentario de Messi– en una nueva batalla dentro de una guerra cultural que no admite zonas grises y que, paradójicamente, tiene cada vez menos soldados.

Iván Schargrodsky | Cenital

FIN DE LA ILUSIÓN E INICIO DEL MITO: ARGENTINA PERDIÓ LA FINAL PERO DEJÓ UN MUNDIAL INOLVIDABLE.

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España metió el gol de la victoria en el suplementario cuando tenía un hombre más. La Scaloneta no logró imponer su juego pero se fue con la frente en alto.

No se pudo. Argentina perdió sin atenuantes contra España y no logró la cuarta estrella. Los europeos dominaron durante los 120 minutos, más allá de las dos (únicas) situaciones del final. El legado de Lionel Messi será eterno. El equipo tuvo un torneo oscilante, pero tremendamente emotivo. Volvió a competir como pocos y se va con la cabeza en alto. Chapeau.

La final

“¿Por qué perdimos?”. Esta pregunta es la que muchos tuvieron — tuvimos — que afrontar ayer cuando hijos, sobrinos, amigos de la familia buscaban una explicación. También muchos adultos pedían respuestas ante un partido que nunca abrió una ventana a la esperanza.

“El fútbol es así”, como una salida rápida. “No siempre se puede ganar”, un concepto con veta docente . “El rival también juega”, para entender que son dos los equipos en cancha. “Es difícil si no pateas al arco”, una solución más cruda. Un poco de cada una explica lo que pasó ayer en el MetLife Stadium, esa cancha donde Lionel Messi renunció al seleccionado en 2016 y donde ayer, muy probablemente, haya jugado su último partido mundialista.

Antes del arranque del partido dos cuestiones quedaron claras: España salió con los mismos titulares que empezaron contra Francia en semifinales, mientras que Argentina hizo tres cambios que marcaban su vocación por bloquear las bandas españolas. Uno salió con su idea de siempre y el otro buscó anularla. En parte funcionó porque Lamine Yamal y Pedro Porro no volaron por derecha — como contra los franceses — y el dúo Cucurella-Baena tuvieron que estar pendientes de Messi y De Paul. Así y todo, la joven estrella de Barcelona tuvo una en el arranque del partido y otra de tiro libre en el cierre, que también tapó Dibu Martinez.

A lo largo del todo el partido España hizo de la posesión de la pelota y de la presión alta su mantra. Argentina nunca pudo decodificar el planteo de Luis De la Fuente, ni tampoco imponer su idea. Nunca en estos ocho años el seleccionado fue tan sometido tácticamente como ayer. Si España tuviera un delantero de la exuberancia de Erling HaalandHarry Kane o Kylian Mbappé sería un equipo imposible. Eliminó a Austria, Portugal, Bélgica, Francia y Argentina. El mapa del título es inmejorable.

Las lesiones de Lisandro Martinez Cuti Romero llevaron a Scaloni a hacer cambios por necesidad, como casi nunca había hecho en el Mundial. Así Argentina se quedó sin su zaga titular. La expulsión de Enzo Fernández lo dejó todavía en mayor inferioridad ante un rival que hacía del mediocampo su bastión. Nicolás Tagliafico se mantuvo en cancha por el amor propio que tiene y la instancia que se jugaba. 

Los cambios no incidieron de manera positiva. A pesar de todo eso, lo que explica el resultado es que España ejecutó su plan a la perfección y no hubo lucidez para contrarrestarlo. Y eso que Dibu Martinez estuvo en un nivel superlativo con tapadas claves como no había tenido en el torneo.

España es un justo campeón. El ciclo de De la Fuente, como pasó con su alumno Scaloni, fue mirado de reojo. Pero desde 2023 jugó las finales de todos los torneos que disputó, ganó tres e hizo doblete con Eurocopa y Mundial. Con un equipo buenísimo, pero lejos del plantel estelar de 2010 — con Xavi, Iniesta, Ramos, Casillas, Piqué, Fabregas — , maniató a los dos finalistas de 2022 para quedarse con el segundo Mundial para España.

Lionel Andrés Messi Cuccittini

“Al fin, mi hijo quiere jugar en Argentina”. Así — palabras más, palabras menos — , fue la respuesta que dio Jorge Messi a Omar Souto, ex gerente de selecciones, cuando lo contactó para convocar a Lionel a la selección.

Messi era conocido en España como ese argentino que no paraba de hacer goles en las inferiores de Barcelona. Ayer podría haber sido campeón del mundo defendiendo esa bandera, que lo buscó desde que era adolescente. Pero él decidió esperar hasta que lo llamara su país.

La primera alerta fue un video que recibió Marcelo Bielsa en 2002. La segunda fue el comentario del chef español a Hugo Tocalli en el Mundial Sub 17 de 2003: “Si hubieras traído al chaval del Barcelona, ​​habrías sido campeón con el equipo que tienes”. Así se motorizó la búsqueda que encaró Souto y terminó el 29 de junio de 2004 con su debut con los juveniles argentinos. Nadie imaginaba entonces lo que pasó después.

Su leyenda es inmortal y nadie duda de que es el mejor de la historia. En un país que parió también a Diego Maradona, con quien lo compararon hasta el hartazgo, era difícil imponerse. No lo hizo por necesidad, fue su fútbol el que terminó haciéndolo. Más allá de que todavía hay quienes hablan de uno u otro, la realidad es que son uno y el otro.

Es tan grande lo que ha hecho a lo largo de su carrera que el duelo de cabras podría ser contra él mismo. El joven Lionel del período 2005–2015 dominó desde la prepotencia de su físico. Arrollaba rivales y equipos con un fútbol vertiginoso, rodeado del mejor equipo de clubes de toda la historia. Sí, ese Barcelona era impresionante y eso ayudaba a jugar. Pero él era el mejor de esa constelación.

Pero la era 2016–2026 mostró que su fútbol estaba más allá de su cuerpo. Si la década anterior fue del Barsa, esta fue toda celeste y blanca. De los 21 goles que hizo en Mundiales, quince fueron después de cumplir 35 años. Incluso terminó segundo en la tabla de goleadores con ocho, a los 39 años y hasta el sábado era el máximo anotador de la historia de los Mundiales. De no ser por el doblete de Mbappé, ese lauro sería suyo. Ganó los cuatro títulos de mayores con Argentina y logró su Mundial. “Ya está” le decía a su familia en Lusail el 18 de diciembre de 2022.

Ayer se dio un partido donde no hubo equivalencias y España se llevó el título sin atenuantes. Hubiese sido lindo un bicampeonato, una cuarta estrella y un casi seguro nuevo Balón de Oro. Muy pocos deportistas pueden retirarse en la cima. Piensen en quien quieran: Michael Jordan, Serena Williams o Michael Schumacher tuvieron la oportunidad y decidieron volver de sus exilios, porque necesitaban “esa sangre”, como decía Pep Guardiola. Messi es un prodigio de la física, la química y el fútbol. Durante más de 20 años fue el estandarte del deporte más popular del mundo y a sus 39 años estuvo a un partido de ser campeón mundial otra vez. Así se fue del estadio.

Luego de Catar todos imaginamos que no habría un mañana. Pero decidió seguir compitiendo. Lo hizo como nunca y como siempre. Ayer no se pudo. La comunión con los hinchas fue hasta el final. Gracias por el viaje.

El joven inexperto que sabía todo

Entre 2014 y 2018 el fútbol argentino y el seleccionado masculino en particular, vivieron un período de autodestrucción pocas veces visto. Argentina fue subcampeón mundial, se murió Julio Grondona, el 38–38, dos finales de Copa América perdidas, la renuncia de Messi, la intervención de la FIFA, cambios permanentes de entrenadores y la debacle de Rusia.

En ese contexto, la AFA tomó una decisión que parecía ir en la senda de lo que se venía viviendo: nombrar a Lionel Scaloni como entrenador interino. Los tres candidatos — Diego Simeone, Mauricio Pochettino y Marcelo Gallardo — no querían agarrar. El de Pujato fue el único sobreviviente del cuerpo técnico de Jorge Sampaoli y se encargó del recambio de la vieja guardia. Parecía haber asumido esa tarea ingrata para que un nuevo DT llegara sin ataduras. Pero sus primeros seis partidos generaron algo y Chiqui Tapia lo ratificó hasta la Copa América 2019, donde el tercer puesto lo confirmó hasta Catar.

Logró dos cosas difíciles: convencer a Messi de que el proyecto era viable; y a sus compañeros de bajarlo del poste y de que jueguen para él. La pared se rompió en Brasil 2021 y alcanzó la cima en el Mundial 2022. Pero logró lo que nunca había pasado, construir una dinastía, algo que ningún seleccionado masculino de fútbol había tenido. Hubo dos campeones mundiales y 14 títulos continentales antes de ellos, pero no lo sostuvieron en el tiempo. Si la Generación Dorada y Las Leonas son sinónimo de excelencia y de proyecto, la Scaloneta ya es parte de esa historia. Incluso ayer, en el mejor momento de su carrera, De la Fuente tuvo tiempo para acordarse de su ex alumno.

Si bien los que ganan y pierden son los deportistas, el trabajo de Scaloni, Walter Samuel, Pablo Aimar, Roberto Ayala y su equipo es una parte determinante. A través de esta camada de futbolistas pudieron vengar las frustraciones de sus pasados con Argentina. Hombres de selección que, en modo blusero, decidieron transmitir sus experiencias en pos del bien común. Anoche el entrenador se quebró en la conferencia de prensa y quedó flotando la chance de que no siga en el cargo. “Ojala se repita un proceso así”, reconoció después, más calmado. Si eso sucediera, será muy difícil para quien venga correrse de la línea de conducta que marcaron. Sobre todo porque este plantel tiene un núcleo grande de futbolistas que se formaron con ellos y serán los guardianes de la continuidad.

Muchaaaaachos

Argentina se va de un Mundial donde el juego fue oscilante, pero en el que compitió con el corazón en la mano. Los partidos con Egipto e Inglaterra serán inolvidables y probablemente parte de las efemérides recurrentes. El componente simbólico de eliminar a los ingleses y la bandera que mostraron quedará para siempre.

Ayer el país, como dijo Victor Hugo, fue un puño apretado y hubo festejos en todos lados: el Obelisco, el Monumento a la Bandera de Rosario, el centro de Córdoba, las plazas y calles centrales de muchas ciudades fueron mares de personas festejando un segundo puesto. La AFA informó que una delegación integrada por jugadores, cuerpo técnico y miembros del staff regresará hoy a la tarde al país, pero no confirmó que allí esté todo el plantel. El presidente Javier Milei les ofreció declarar feriado el día que dispongan.

Hasta siempre

Esta es la última entrega de esto que Cenital decidió llamar Make Argentina Campeón Again (#MACA), jugando con el MAGA que usa Donald Trump que ayer, otra vez, se quedó festejando con los ganadores — como hizo con Chelsea en el Mundial de Clubes 2025 — . No se pudo hacer honor al título, pero qué días hermosos dejó este torneo XL de 48 equipos. 

Si tanto se jugó la comparación con Italia 90, ese equipo es tan recordado como los de las tres estrellas. Sin dudas este de 2026 dejó imágenes que serán difíciles de olvidar. Y como se preguntaban muchos niños ayer en la frase del inicio de este envío hay una respuesta más: sí, perdieron, pero qué felices fuimos.

Federico Yañez – Cenital

NO FUE SOLO UN PARTIDO, NI TAMPOCO SOLO UN MUNDIAL

La última de Leo fue también la Copa de las gestas épicas y la de la máxima conexión con el pueblo. Un camino que merece analizarse más allá del fútbol.

El fútbol es más que un deporte. Cada cuatro años una Copa del Mundo lo demuestra imponiéndose como el evento principal de la agenda global. Todo lo demás queda relegado ante lo que ocurre en esa competencia. A veces, incluso, un solo partido puede hacer más para instalar un reclamo de soberanía territorial que años de diplomacia de un país. Lo demostraron los jugadores de la selección al desplegar en pleno campo de juego durante los festejos por la victoria ante Inglaterra en las semifinales una sábana con la leyenda “Las Malvinas son argentinas”.

El mensaje había sido escrito por uno de los miles de hinchas que acompañaron al equipo de Scaloni por todo Estados Unidos mientras defendían los colores de su país. El plantel lo hizo propio y en ese gesto selló una identificación que lo hará inolvidable para los millones que los alentaron a distancia. Así lo explica Delfina Corti en su nota “El tamaño de la tristeza”.

Este Mundial, por sobre cualquier otro, prometía ser especial. La FIFA había anunciado varios cambios: 48 selecciones participantes, tres países anfitriones, dieciseisavos de final, hydration breaks, precios dinámicos para las entradas y permisos especiales para impulsar el alcance de los influencers. De esto habla Fio Sargenti en “La gran bestia pop” y también Martín Schapiro, en su última edición de #MundoPropio centrada en la figura de Gianni Infantino. Pero más importante que todo lo mencionado hasta acá, es que este iba a ser el último baile de Lionel Messi, el mejor jugador profesional de fútbol de la historia.

Messi llegaba como líder del equipo campeón, que además había ganado las últimas cuatro competencias que había disputado (Copa América 2021 y 2024, Finalíssima y Mundial 2022). En la previa, Argentina aparecía como una de las selecciones candidatas a ganar el título, pero más por historia que por presente. Nadie esperaba que Messi volviera a desafiar lo verosímil ni agigantara aún más su leyenda. Nadie creía que fuera posible ser más grande. Tampoco que esa grandeza iba a expresarse con un liderazgo tan humilde y efectivo como para subordinar el resto de los egos del plantel potenciando el colectivo. Así lo explica Roberto Parrottino en “Messi, el Dios del fútbol que puso el ´nosotros´ delante del ´yo´”. Pero para adentrarse en la figura del gran capitán es preciso entender que Messi no hay uno solo: es el genio y el hombre común, describe Ariel Senosiain.

La selección argentina, conducida sabiamente por Lionel Scaloni, volvió a armar un equipo en torno suyo y logró extraer lo mejor de cada uno de sus compañeros. Sin alcanzar el brillo del campeonato de Catar ni la fluidez de juego que caracterizó a su mediocampo, la Scaloneta volvió a llegar a una final dejando muchos momentos que quedarán en la memoria de los argentinos. La remontada contra Egipto tras ir perdiendo 2 a 0 en el minuto 78 ya estaba entre las gestas más grandes de esta camada de jugadores. Pero el épico triunfo ante Inglaterra, con festejo reivindicativo final, será seguramente el partido más recordado de este Mundial.

La derrota contra España marcó el fin de una ilusión y el inicio de un mito, tal como cuenta Federico Yáñez. Es un golpe duro del que habrá que levantarse como tantas veces lo ha hecho nuestra selección de fútbol. Scaloni, su DT, se transformó en un ávido ciclista cuando dejó de jugar al fútbol profesionalmente. Ahí aprendió que caerse es consecuencia de andar. Y que siempre hay que levantarse. Así lo explica Ezequiel Fernández Moores en este perfil imperdible del hombre que llegó como interino y hoy se transformó en el técnico con mayor cantidad de partidos dirigidos en mundiales con la selección.

Todos los que hemos disfrutado de este Mundial sentimos ahora el sabor amargo del último partido. Algunos no pudieron verlo por motivos de fuerza mayor, como Claudia Piñeiro que estaba en vuelo precisamente desde España a la Argentina y aquí comparte su tristeza. Pero pronto esa sensación se disipará y quedarán los recuerdos felices de estos cuarenta días de emociones compartidas.

A Messi y a toda la Scaloneta solo podemos agradecerles por lo que nos regalaron. Porque aunque todos sabemos que no hay que confundir las cosas, lo que se juega en un Mundial no son solo partidos de fútbol. Ahora también quedó claro que nuestros jugadores no fueron tampoco solo una selección.


Javier Borelli – Cenital