LA TIERRA DE LA PROVINCIA DEL NEUQUÉN SERÁ PARA ARGENTINOS

Enviamos a la Legislatura un proyecto para modificar la Ley de Tierras Fiscales y ordenar el acceso a un recurso estratégico y finito: nuestra tierra.

Queremos que sea prioritariamente para neuquinos y argentinos con arraigo y vinculación efectiva con nuestra provincia, para impulsar nuestra producción, turismo, empleo y desarrollo sostenible.

La tierra de la provincia del Neuquén tiene que estar al servicio de los neuquinos, de nuestro desarrollo y de las próximas generaciones.

@Rolo_Figueroa

Gobernador de la Provincia del Neuquén. 

EL MARTES EL FRESU LLEVA AL ESTADO ARGENTINO A LA CIDH Y DEBERÁ DAR EXPLICACIONES POR LA REFORMA LABORAL REGRESIVA

“Esta audiencia tiene una importancia trascendental para el movimiento obrero porque permitirá poner al Estado argentino bajo la lupa internacional. Es el primer paso del sistema interamericano para proteger derechos cuando la Justicia local no funciona”, indicó Rodolfo Aguiar.

El Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) presentará una denuncia internacional contra el Estado argentino este martes 4 de agosto ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en Washington DC, capital de Estados Unidos, por las “consecuencias nocivas de la reforma laboral para los derechos al trabajo, a trabajar en condiciones dignas y satisfactorias, a la huelga y a la libertad sindical».

El FreSU dispondrá de 20 minutos para hacer su acusación y fundamentar su denuncia, y luego la representación del Estado argentino contará con otros 20 minutos para efectuar su defensa. Seguidamente, se pasará a la instancia de derecho a réplica para responder a los dichos de las respectivas contrapartes.

“Esta audiencia tiene una importancia trascendental para el movimiento obrero porque permitirá poner al Estado argentino bajo la lupa internacional. Es el primer paso del sistema interamericano para proteger derechos cuando la Justicia local no funciona”, señaló Rodolfo Aguiar, Secretario General de ATE Nacional.

“Es una audiencia que generará una importante presión política ya que obliga al Estado argentino a explicar lo que hizo. Se trata de una instancia que puede obligar al Gobierno a reparar y cambiar políticas públicas”, agregó el referente estatal.

La audiencia del Frente que integran ATE, UOM, Aceiteros, Aeronáuticos, Conadu, Conadu Histórica, Papeleros, Molineros y decenas de organizaciones de todas las centrales obreras de enmarca en el 196º Período de Sesiones Ordinarias del organismo internacional y se realizará el 4 de agosto a partir de las 15 horas de la República Argentina (14:00 hora local) y tendrá una duración de 1 hora y 20 minutos. La denuncia se realizará en conjunto con el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) y el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SIPreBA).

Allí expondrán los secretarios generales Rodolfo Aguiar (ATE), Pablo Biró (APLA), Clara Chevalier (Conadu), el secretario adjunto de Sipreba, Francisco Rabini, representantes de la Asociación de Abogados Laboralistas (Mariana Amartino y Matías Cremonte) y de la ANJUT (Asociación Nacional de Jueces del Trabajo), presidida por Juan Orsini.

La audiencia se realizará bajo modalidad mixta (presencial y virtual), y podrá verse a través del canal de YouTube de la CIDH.

¿Qué dice la solicitud de la audiencia sobre el impacto de la reforma laboral?

  • Que la reforma laboral “desplaza al Estado de su rol como árbitro entre el capital y el trabajo, en perjuicio de la parte más débil de la relación laboral, y en beneficio de la más fuerte”.
  • Que “la ley retrocede fuertemente en el reconocimiento y goce de los derechos laborales históricamente amparados por las leyes argentinas”.
  • Que “restringe arbitrariamente la huelga y la libertad sindical”.
  • Que “deja aún más desprotegidas a las mujeres y las/os trabajadores informales, y desmantela el sistema administrativo de control de las conductas antisindicales de las empresas, así como de sus incumplimientos laborales y fiscales”.
  • Que “el proceso de reformas encarado por el Gobierno combina el shock con la represión”.
  • Que “las fuerzas de seguridad fueron volcadas a las calles con un único objetivo: evitar la manifestación popular e intimidar a quienes disienten”.
  • Que las represiones a las movilizaciones tuvieron “un ensañamiento especial respecto de las y los trabajadores de prensa y las personas mayores”.

ATE

EL FÚTBOL PUSO NUEVAMENTE EN LA AGENDA MUNDIAL A NUESTRAS ISLAS MALVINAS

Todo empezó con la bandera que llovió de la tribuna en el partido de nuestra selección con Inglaterra, y este fin de semana dos equipos del ascenso (Almirante Brown y Chacarita) salieron a la cancha con camisetas alusivas.

Las redes se siguen moviendo a una velocidad vertiginosa, más rápido que los tiempos diplomáticos y políticos. Nuevos tiempos, dónde la viralizacion empuja más que las negociaciones. No sabemos el final de esta película: solo resalto cómo la comunicación no tradicional cambia la escenografía de un conflicto… A estar atentos.

Claudio Destéfano

EL CABALLO DE TROYA: LA LEY QUE PONE A LA ARGENTINA EN VENTA

Arrancamos con la noticia de la semana: el miércoles 6 de agosto el Senado trata un proyecto que puede cambiar la Argentina para siempre.


El proyecto y su nombre engañoso

Milei lo bautizó «Inviolabilidad de la Propiedad Privada». El nombre suena a defensa de derechos individuales. La letra chica dice otra cosa: deroga ocho artículos de la Ley 26.737 —la Ley de Tierras sancionada en 2011 durante el gobierno de Cristina Fernández— y con ella se cae la única defensa jurídica que la Argentina había construido en cien años contra la extranjerización del suelo.

Es un caballo de Troya legislativo. Adentro del envoltorio «propiedad privada» viaja la subasta abierta del territorio nacional.

Los tres candados que la ley vigente puso en 2011

La Ley 26.737 estableció tres límites que hoy están vigentes:

1. Un techo nacional: ningún país puede tener más del 15% del territorio argentino.

2. Un techo por nacionalidad: ningún grupo del mismo origen puede superar el 4,5% del suelo.

3. Un techo por parcela: nadie puede acumular más de 1.000 hectáreas en zona núcleo.

Además, la ley vigente prohíbe vender tierras con cursos de agua permanentes o pertenecientes a áreas de frontera.

Estos candados existen porque el Congreso reconoció en 2011 que la tierra no es una mercancía cualquiera. Un país sin tierra no es un país. El agua dulce, los minerales, los bosques y las fronteras son bienes estratégicos.

El proyecto de Milei elimina los tres candados. Deroga ocho artículos. Devuelve el poder de decisión a cada provincia. Veintitrés regímenes distintos, una subasta territorial abierta a quien más pague.

Lo que dice la universidad pública

La UBA y el Conicet mapearon el país y encontraron cuatro departamentos donde la extranjerización ya superó el 50%:

  • Lácar, en Neuquén.
  • General Lamadrid, en La Rioja.
  • Molinos y San Carlos, en Salta.

En esos cuatro lugares, más de la mitad del suelo ya no es de argentinos.

Argentina tiene hoy entre 13 y 15 millones de hectáreas en manos extranjeras. El equivalente al territorio de Inglaterra. Y esto con la ley vigente. Sin candados va a ser peor.

El acuerdo con Lewis

Mientras discutíamos Malvinas en la superficie, adentro de casa se firmaba la entrega.

En marzo, Milei le firmó a Joe Lewis —el magnate inglés dueño de Hidden Lake S.A.— un acuerdo conciliatorio que cierra la acción de lesividad que buscaba anular la compra de 12.000 hectáreas en Lago Escondido. Zona de seguridad de frontera. Terreno prohibido por la Ley de Tierras vigente.

Milei le dio la mano al inglés antes de intentar cambiarle la ley al país.

No es solo la tierra rural

El proyecto es un combo integral contra el ordenamiento territorial y habitacional. Habilita desalojos exprés en viviendas urbanas. Modifica el régimen de expropiaciones. Toca la ley de manejo del fuego —la misma que permitió que arda la Patagonia sin consecuencias— y toca el marco legal de los barrios populares.

Los que quieren la tierra son los mismos que hoy despiden estatales, ajustan jubilaciones y vetan el aumento a los docentes. La ecuación es la de siempre: sacan de abajo, entregan arriba.

Los que ya lo frenaron

Los ex combatientes de Malvinas del CECIM La Plata pusieron el cuerpo. Presentaron el amparo. La Cámara Federal de La Plata declaró inconstitucional el artículo 154 del DNU 70/2023, que intentaba exactamente lo mismo que ahora se busca por ley.

Perdieron los soldados en 1982. Ganó la Argentina en los tribunales en 2024. Ahora Milei lo intenta otra vez, esta vez por vía legislativa.

Lo que viene el 6 de agosto

El Senado vota. Puede aprobarlo, puede rechazarlo.

La calle también vota. En Rosario la convocatoria es a las 11 en Plaza San Martín, con movilización hacia el Monumento a las 18. En La Plata los combatientes convocan a defender lo que ya defendieron una vez. Buenos Aires suma. Todo el país suma.

La tierra no es un activo financiero. Es la casa. Es el agua que se toma. Es el bosque que respira. Es la frontera que protege. Es lo único que no se puede reponer con un dólar más.

Para pensar esta semana

¿Qué país queremos dejar cuando los que compran no viven acá?

Detrás de las Noticias

UNA ARGENTINA TRISTE Y VIOLENTA

En Argentina tenemos el peor gobierno “democrático” en 216 años de historia. Sacando las dictaduras militares, no hay en nuestra historia algo peor que Milei. Y eso que hubo gobiernos entreguistas y vendepatrias, desde siempre, pero este suma ese aspecto en lo económico y político, con tintes decididamente fascistas (o neofascistas) y unas formas grotescas, ridículas y payasescas que nos dan vergüenza de nuestras instituciones. El mejor ejemplo es la actual crisis diplomática con el Brasil, una de las mayores en más de 200 años, derivada de los insultos de Milei a Lula y al Poder Judicial de ese país.

Pero hay algo tan terrible o peor que tener el peor presidente de la historia. Lo que puede ser peor es que no se vea reacción ni cambio a corto plazo. Porque hay elecciones generales el año que viene y la oposición (principalmente peronista) sigue imbuida entre sus peleas intestinas y la sumisión al mileísmo. No logra articular una alternativa para el pueblo y permite, junto con otros factores, que el peor presidente de la historia, siga teniendo amplios niveles de apoyo (aunque a la baja) y todavía pueda ser competitivo a la hora de buscar su reelección.

Pasado el mundial, la tristeza en la cara de la gente es indisimulable. Ya no nos quedó ni siquiera un triunfo deportivo para abrazarnos un rato. Y es paradójico, porque muchos países festejarían masivamente salir segundos, ser subcampeones del mundo. Pero lo que dejó tristes a los argentinos fueron las formas. La forma de la final contra España, que no se logra entender por la falta de actitud. Y para el pueblo futbolero, se puede perder, y sobre todo contra un gran equipo como España, se puede hasta jugar mal, lo que no se negocia nunca es la actitud. Y no la hubo. Pero creo que también, pasado el mundial, la sensación que quedó, quizá en el subconsciente colectivo, es esa certeza de que haciendo las cosas mal, el resultado a largo plazo no puede ser bueno. Argentina jugó mal todo el mundial, salvo el partido contra Inglaterra. Pero contra Cabo Verde, contra Egipto y contra Suiza, jugó mal y ganó por la épica, por el coraje, y por la suerte también, hay que decirlo. Y uno no puede librar todo y siempre a la épica.

Lo mismo pasa con el país. La que estamos atravesando no es solo una crisis política y económica. Es algo mucho más profundo, es una crisis cultural, y yo diría hasta civilizatoria. Y no solo en Argentina, sino en todo Occidente (Europa, Norteamérica y América Latina). Sería discutible si esto alcanza a los pueblos de África y Asia. Pero en Occidente, seguro, y Argentina es un ejemplo, algunos dicen un laboratorio social.

La acusación de que somos racistas

Durante la última parte del mundial y luego de terminado, los ataques en redes sociales contra la Argentina, contra los argentinos, se multiplicaron. Con acusaciones contradictorias entre sí, como que todo estaba arreglado para que ganaran los argentinos, pero a renglón seguido se decía que los argentinos no saben perder. Un montón de cosas, y, entre ellas, que “la Argentina es el país más racista del mundo”. Y lo repetían incluso personas progresistas o supuestamente cultas.

Más allá de la tontería que significa hacer un ranking de quién es más racista, suena hasta gracioso que el dedito acusador venga de europeos o norteamericanos. Pero bueno, si fuéramos inteligentes, estas acusaciones deberían servirnos a los argentinos para debatir un tema tabú, aquí y en todo Occidente. En Argentina obviamente que hay racismo, el primero de ellos es negar la existencia de afroargentinos o de una herencia cultural africana que nos marca en la música, en las palabras que usamos, en las comidas típicas y en todo en general. Una herencia africana y una presencia actual afro que nos hace hermosamente diversos, junto con la pata originaria y la otra pata europea.

También somos racistas cuando hablamos en tiempo pasado de nuestros pueblos originarios. Somos racistas cuando naturalizamos los discursos xenófobos contra los inmigrantes actuales, que no vienen de Europa como hace 100 años sino de Bolivia, Paraguay, Perú, Venezuela, Senegal o China. Pero claro, el problema es un boliviano que se hace atender en un hospital público, no el millonario estadounidense o inglés que se queda con un lago entero en la Patagonia. Porque, obviamente, el racismo va ligado al clasismo. Y esto es desde siempre, y en todo Occidente. Entender esto, quizá ayude a bajar la angustia que muchos y muchas sienten hoy. La angustia, la incertidumbre, el enojo, la impotencia, muchas veces es producto de la ignorancia o de la incapacidad para ver el contexto geográfico y, sobre todo, histórico. Y no estoy hablando de quienes reproducen los discursos de odio y votan en consecuencia, sino que hablo de quienes no pueden entenderlo. Porque para poder entender, hay que mirar en perspectiva. Siempre.

Mirar el contexto geográfico porque el racismo, el clasismo, la xenofobia, y todo lo que ya dijimos que está pasando en Argentina (mezcla de neoliberalismo con neofascismo) también es una realidad en todo Occidente. Ya lo dijimos. Pero, sobre todo, mirar el contexto histórico, para intentar entender.

La modernidad en la base de todo

El que mejor lo explicó siempre fue Enrique Dussel, filósofo argentino-mexicano, impulsor de la Filosofía de la Liberación. Él, mejor que nadie, explicó los males derivados de la modernidad, a partir del siglo 16, empezando por el colonialismo europeo en América. El genocidio de los pueblos originarios y la esclavitud, que, si bien había existido siempre, nunca había sido el eje de un sistema económico. Un sistema económico que se basaba en la explotación hasta la muerte de aborígenes y africanos para el saqueo de las riquezas naturales, que iban a Europa. Pero como también explicó el gran Eduardo Galeano, “España tenía la vaca, pero Inglaterra se tomaba la leche”. El oro y la plata producto del saqueo, en galeones españoles, era desviado por los piratas hacia Inglaterra, y allí fue fundamental para financiar la Revolución Industrial, que daría origen al capitalismo. Por eso, Carlos Marx dice que “la acumulación originaria del capital llega a Europa manchada de barro y sangre”. A partir de ahí, una nueva forma de pensar la existencia del ser humano respecto a los otros seres humanos y a la naturaleza. El que le da sustento filosófico, según Dussel es René Descartes en el siglo 17 con su racionalismo o cartesianismo y la famosa frase: “Pienso, luego existo”. Eso cambia todo, porque ya puedo existir en la tierra por mí mismo, sin importar nada de los demás o de lo que me rodea. Ese pensamiento, en el siglo 18 llevado al sistema económico y social se complementa con la famosa “mano invisible” de Adam Smith y con la división internacional del trabajo de David Ricardo, que condena a algunos países al subdesarrollo. Ante el imperio del capital, todo es susceptible de explotación: los seres humanos, los animales, la propia naturaleza. Y esa explotación no tiene ningún límite.

En el siglo 19 se pone fin a la esclavitud no tanto por humanismo sino más bien porque el nuevo sistema garantiza más ganancias para el capital con obreros y campesinos explotados que con esclavos a quienes hay que garantizar techo y comida. Sobreviene entonces el darwinismo social, que intenta llevar las teorías naturales de la evolución al ser humano, y así justificar el racismo. El mayor exponente de esa corriente es el italiano Cesare Lombroso, que llega a decir que las formas de la cara y el cráneo determinan el grado de inteligencia o el fenotipo de los criminales. Esto lo llevarán a la práctica los belgas en el Congo y en Ruanda, discriminando etnias y pueblos (como los tutsis y los hutus).

No. No te asustes, no es que me fui por las ramas y que no quiero hablar de Argentina. Es que todo esto es fundamental para entender lo que pasa hoy en mi país, por qué hay racismo y por qué tenemos un presidente que reúne neoliberalismo y neofascismo.

Alguna vez ser nosotros

Todos esos fenómenos que enumeré rápidamente, todos fenómenos europeos, se reproducen en la Argentina desde la mismísima independencia. El colonialismo, el racismo, el imperialismo, la xenofobia, y, sobre todo, el capitalismo y el clasismo.

El colonialismo se ve en un colonialismo interno, por eso, uno de nuestros más lúcidos caudillos federales, Felipe Varela, dijo: “Así como en la época de la colonia España era la metrópoli, hoy Buenos Aires es la metrópoli de las provincias colonizadas”. Y el marco teórico de ese colonialismo se basaba en el racismo histórico europeo y eurocéntrico, de allí Domingo Faustino Sarmiento con su visión de “Civilización y barbarie”. Todo lo de afuera (Europa y Estados Unidos) era civilizado, y todo lo nuestro era barbarie. Una forma de justificar la explotación sin límites de los seres humanos y de la naturaleza, pero también de justificar las matanzas y los genocidios. Pero, sobre todo, una impronta cultural que se fue marcando a fuego en ese “Proceso de Organización Nacional”.

Tuvimos intentos de construir algo distinto, que tuviera en cuenta a los originarios, a los afroargentinos, a los inmigrantes proletarios, que fuera una construcción social amigable también con la naturaleza. Fue el proyecto de país del federalismo, de los caudillos, luego de los llamados “bandidos rurales”, y en el siglo 20 del radicalismo y el peronismo. Una construcción que intentara sacudirse aunque sea un poco el eurocentrismo y avanzar hacia lo nacional y popular. Pero siempre quedó a mitad de camino o pisoteada por los poderes de adentro y de afuera.

Por eso, aunque duela, no puede sorprender Milei en la actualidad. Y para aquellos que desde otros países siguen levantando el dedito acusador, Argentina debería ser un espejo en el que mirarse. ¿Quién no tiene un país construido sobre el racismo, el colonialismo y el capitalismo? Aunque haya grandes diferencias de formas, ¿cuántas diferencias de fondo hay entre Milei y Trump, o Bukele, o De la Espriella, o Keiko, o Kast, o las elites belicistas de Europa que están llevando a sus propios pueblos al abismo?

Hecho todo este intento de explicación, hay que decir que hoy la Argentina está triste. Está triste en los ojos de los niños cuando voy a dar una charla a las escuelas. En los ojos de los trabajadores arriba del bus a las 6 de la mañana. En los ojos de mi amigo empresario metalúrgico que me cuenta que tiene que cerrar su fábrica después de 40 años de existencia, porque no le vende nada a nadie. La Argentina está triste y al mismo tiempo está violenta. Porque el ejemplo que baja desde arriba se propaga en los abajos. Si tenemos un presidente que insulta al presidente de un país hermano, qué se le puede pedir a los automovilistas en un semáforo, o a los comerciantes que intentan negociar algo. Todo es grito, todo es insulto, todo es violencia y tristeza también, y miedo también. Los números asustan. La caída del producto interno bruto, la caída de la producción, la caída de la recaudación.

Pero, para dar una idea de qué es la tristeza cuando hablo de ella, algunos números de los estudios del Centro de Almaceneros de la Provincia de Córdoba: “El 60 por ciento de los hogares no logra cubrir la canasta básica de alimentos; el 90 por ciento de los hogares se endeuda para pagar la comida; los almacenes de barrio tienen un 30 por ciento de morosidad y las tarjetas de crédito más del 20 por ciento”. Y estamos hablando solo de comer, no de las otras necesidades humanas, ni siquiera hablamos de salud y educación.

Eso explica la tristeza, eso explica la violencia, y la falta de esperanza, porque no se ven alternativas. Porque no es solo una crisis económica o política, sin cultural y civilizatoria. Recién decíamos que lo que nos dejó tristes de la selección no fue haber salido segundos, sino haber jugado mal. Saber que, a la larga, con la épica solamente no alcanza. De la misma manera, si analizamos el entramado social, difícilmente pudiéramos tener en las calles algo distinto a tristeza y violencia. Son cinco siglos igual. Cinco siglos de modernidad, como nos enseñó Dussel. Cinco siglos de racismo, colonialismo (también interno), de capitalismo a ultranza. Hoy, con varias vueltas de tuerca, el neoliberalismo y el neofascismo, las redes sociales y muchos elementos que hacen al cóctel explosivo. Pero la esencia del problema es civilizatoria.

Sin embargo, hay que inventar la esperanza. En un Fogón de Los Ángeles, Fei Betto nos dijo: “No existe la esperanza, existe esperanzar”. Hay que esperanzar, hay que construir esperanza. Primero, con un buen diagnóstico, entendiendo los contextos. Por eso, gracias a todos aquellos que nos acusan de racismo. Podría ser un punto de partida, para mirarnos a nosotros mismos, y empezar a deconstruirnos para luego construir otra Argentina. Y a partir de allí, otro mundo. Es posible. Es necesario. Y es urgente.

Mariano Saravia – Hispanic L.A.

PARA VOLVER A CAPTURAR EL ESPÍRITU DEL KIRCHNERISMO, POR FAVOR …

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¿Puede el peronismo ganar y gobernar con un liderazgo proscripto o desplazado de la candidatura presidencial? La historia argentina ofrece una secuencia de experiencias que parecen responder negativamente. Desde Frondizi hasta Alberto Fernández, pasando por Illia y Cámpora, las fórmulas construidas para reemplazar o compensar la ausencia del liderazgo central terminaron enfrentando problemas de legitimidad política, conflictos de conducción o gobiernos truncos. Este artículo sostiene que las llamadas “candidaturas delegadas” constituyen una constante históricamente fallida del peronismo y que la proscripción de Cristina Fernández de Kirchner vuelve a colocar ese dilema en el centro de la escena política argentina.

Los candidatos delegados no funcionan: una constante histórica del peronismo

Introducción

La historia no se repite mecánicamente, pero deja regularidades difíciles de ignorar. Cada vez que el peronismo debió competir sin su principal liderazgo, ya fuera por proscripción, exilio o condicionamientos políticos, recurrió a candidatos sustitutos. Arturo Frondizi, Arturo Illía, Héctor Cámpora y, más recientemente, Alberto Fernández expresan, con diferencias de contexto, una misma lógica: la escisión entre quien conduce políticamente y quien encabeza la fórmula electoral. El resultado fue, una y otra vez, una debilidad que terminó condicionando el ejercicio del gobierno. A la luz de esos antecedentes, la proscripción de Cristina Fernández de Kirchner reabre un interrogante estratégico que trasciende la coyuntura: ¿puede el peronismo construir un gobierno sólido cuando liderazgo y candidatura no coinciden?

Fundamentos

La evidencia histórica es contundente. Cada vez que el peronismo enfrentó la proscripción o el impedimento de su liderazgo central y apeló a figuras delegadas —los llamados «candidatos sustitutos»—, el resultado mostró una regularidad difícil de ignorar: gobiernos con debilidad de origen, déficit de legitimidad política y serias dificultades para consolidar una conducción estable. No se trata de una ley histórica inmutable, sino de una regularidad empírica que atraviesa buena parte de la historia política argentina y merece ser considerada en cualquier discusión estratégica sobre el peronismo.¹

El primer antecedente es Arturo Frondizi en 1958. Llegó a la presidencia mediante el acuerdo alcanzado con Juan Domingo Perón, entonces proscripto y exiliado.² El denominado Pacto Perón-Frondizi le permitió acceder al gobierno gracias al respaldo electoral del peronismo, pero no resolvió la contradicción de fondo: el principal movimiento político del país continuaba excluido del sistema institucional. La presión de las Fuerzas Armadas, la resistencia de los sectores antiperonistas y la imposibilidad de estabilizar esa tensión condujeron finalmente al golpe de Estado de marzo de 1962.³

Arturo Illia ofrece un caso aún más elocuente. Electo en 1963 con apenas el 25,15 % de los votos positivos, asumió mientras el peronismo permanecía proscripto.⁴ Su gobierno dispuso de plena legitimidad constitucional, pero nunca logró construir una legitimidad política equivalente en una sociedad donde la principal fuerza popular seguía excluida de la competencia electoral. El Plan de Lucha de la CGT, la creciente presión militar y el golpe de junio de 1966 terminaron clausurando esa experiencia.⁵

El ejemplo más nítido es el de Héctor José Cámpora en 1973. La propia consigna sintetizaba la naturaleza de aquella candidatura: «Cámpora al gobierno, Perón al poder». El candidato sustituto obtuvo casi el 50 % de los votos, pero la subordinación política respecto del liderazgo impedido resultó insostenible. Apenas cuarenta y nueve días después de asumir presentó su renuncia para posibilitar nuevas elecciones y el regreso de Perón a la Presidencia.⁶

Existe aquí un aspecto especialmente relevante para el debate actual. En 1973 el peronismo como movimiento político no estaba proscripto. Quien permanecía impedido era exclusivamente Juan Domingo Perón, alcanzado por la denominada cláusula de residencia impuesta por la dictadura de Alejandro Agustín Lanusse.⁷ Bastó esa restricción personal sobre el liderazgo para que el movimiento recurriera a una candidatura delegada. La experiencia mostró que ni una amplia victoria electoral ni el respaldo explícito del propio líder alcanzaron para resolver la tensión entre liderazgo efectivo y representación institucional.

La misma lógica reaparece en la experiencia de Alberto Ángel Fernández. La fórmula presidencial de 2019 constituyó, en esencia, una operación de candidatura delegada: Cristina Fernández de Kirchner, principal liderazgo político del espacio, designó al candidato presidencial y ocupó deliberadamente el segundo lugar de la fórmula.⁸ El triunfo electoral fue contundente. Sin embargo, el desarrollo posterior del gobierno volvió a poner de manifiesto las dificultades que aparecen cuando el liderazgo político y la conducción institucional quedan escindidos.

Con el paso del tiempo, Alberto Fernández fue construyendo crecientes márgenes de autonomía respecto de quien había impulsado su candidatura. Cristina Fernández de Kirchner cuestionó reiteradamente aspectos centrales del rumbo económico: la caída del salario real, el deterioro de las jubilaciones, el aumento de las tarifas y, especialmente, el acuerdo celebrado con el Fondo Monetario Internacional para refinanciar —sin reestructurar sustancialmente— la deuda extraordinaria contraída durante el gobierno de Mauricio Macri.⁹ Esa divergencia terminó debilitando la capacidad política del oficialismo y erosionando la potencia transformadora del proyecto que había triunfado en las urnas.

La decisión de Cristina Fernández de Kirchner de no encabezar la fórmula en 2019 tampoco puede comprenderse al margen del proceso de persecución judicial que ya atravesaba y que posteriormente culminaría con su condena e inhabilitación. A ello se sumó una construcción discursiva una verdadera proscripción narrativa promovida por buena parte de la denominada «patria consultora», resumida en la consigna: «con Cristina no alcanza; sin Cristina no se puede».

Desde la perspectiva desarrollada en este trabajo, aquella hipótesis constituyó un error de diagnóstico político no casual, pues suponía que el liderazgo debía correrse, – cuando no diluirse tras la elección -, para «ampliar» la competitividad electoral cuando la experiencia histórica parece indicar precisamente lo contrario.¹⁰

De esta secuencia —Frondizi, Illia, Cámpora y Alberto Fernández— emerge una conclusión consistente: cuando el liderazgo popular democrático es proscripto o impedido, las candidaturas delegadas tienden a arrastrar un problema de legitimidad política que condiciona la capacidad de gobierno. La legitimidad constitucional derivada de la elección no siempre alcanza para compensar la ausencia del liderazgo que concentra la representación efectiva del movimiento político.¹¹

Por eso la consigna «Cristina Libre» trasciende el plano electoral y el estrictamente judicial que expresa la afirmación de Cristina es inocente. Desde esta interpretación expresa la necesidad de restablecer la coincidencia entre liderazgo político y representación electoral. Ese correlato ineludible tiene una consecuencia concreta: Cristina debe ser candidata, Cristina volverá a ser presidenta.

El regreso exitoso de Perón a la competencia electoral en 1973 demostró, además, que las proscripciones pueden ser derrotadas mediante la persistencia política y la acumulación de fuerzas. La historia del peronismo sugiere que las soluciones de compromiso basadas en candidaturas delegadas rara vez  consiguen sustituir con eficacia al liderazgo histórico.¹2

A modos de conclusión

La evidencia histórica disponible permite sostener, entonces, que las delegaturas han mostrado límites estructurales para expresar plenamente la potencia política del peronismo. Naturalmente, esta constituye una interpretación histórica entre otras posibles. Pero la reiteración de los antecedentes invita, cuanto menos, a tomar en serio una hipótesis cuya consistencia empírica resulta difícil de desconocer.

Notas

1. Guillermo O’Donnell, Democracia, agencia y Estado, Prometeo, Buenos Aires, 2010; Robert A. Dahl, La poliarquía. Participación y oposición, Tecnos, Madrid, 1989.

2. Alain Rouquié, Poder militar y sociedad política en la Argentina, t. II, Emecé, Buenos Aires, 1982; Félix Luna, Frondizi, Planeta, Buenos Aires, 1992.

3. Robert A. Potash, El Ejército y la política en la Argentina. 1945-1962, Sudamericana, Buenos Aires, 1981.

4. Dirección Nacional Electoral, Elecciones Presidenciales de 1963. Resultados oficiales.

5. Alain Rouquié, Poder militar y sociedad política en la Argentina, t. II; Carlos Altamirano, Peronismo y cultura de izquierda, Siglo XXI, Buenos Aires, 2011.

6. Liliana De Riz, Retorno y derrumbe. El último gobierno peronista, Hyspamérica, Buenos Aires, 1987.

7. Robert A. Potash, El Ejército y la política en la Argentina. 1962-1973, Sudamericana, Buenos Aires, 1994.

8. Cristina Fernández de Kirchner, mensaje público del 18 de mayo de 2019 anunciando la fórmula presidencial.

9. Cristina Fernández de Kirchner, Sinceramente (edición ampliada); «Argentina circular» (18 de mayo de 2023); Ley 27.668 que aprueba el Programa de Facilidades Extendidas con el Fondo Monetario Internacional.

10. La expresión «con Cristina no alcanza; sin Cristina no se puede» fue ampliamente difundida por consultores y analistas políticos entre 2017 y 2023 como síntesis de una estrategia electoral que proponía desplazar a Cristina Fernández de Kirchner de la candidatura presidencial.

11. Max Weber, Economía y sociedad, Fondo de Cultura Económica, México, 1992; Guillermo O’Donnell, Contrapuntos. Ensayos escogidos sobre autoritarismo y democratización, Paidós, Buenos Aires, 1997; Robert A. Dahl, La democracia y sus críticos, Paidós, Barcelona, 1993.

12. Es el caso de Cristina Kirchner, Presidenta en el año 2007, tras el gobierno de Néstor Kirchner, entonces ejerciendo el liderzago pleno del peronismoUna sucesión en condiciones de unidad político-afectiva, hoy irrepetible.

Contraeditorial

LOS ALIADOS RECHAZAN LA LEY DE TIERRAS Y EL GOBIERNO SE EXPONE A OTRO FRACASO CON EL PROYECTO DE PROPIEDAD PRIVADA

En un zoom con Bullrich, los aliados exigieron un tope del 30 por ciento para la venta a extranjeros en las provincias. Se habla de la versión vigésima del proyecto.

Patricia Bullrich comprobó este viernes, tras una reunión por zoom con los senadores aliados, que sigue sin contar con los votos necesarios para aprobar la ley de inviolabilidad de la Propiedad Privada, por el rechazo al capítulo de la venta de tierras. «Así como está, no la votamos», dijo a LPO un senador que integra el pelotón de los que conversa con la jefa del bloque libertario.

La pelea es porque las bancadas que colaboran con la Casa Rosada pretenden «un tope» al porcentaje de tierras habilitado para su venta a personas o empresas extranjeras en cada provincia, cuando el dictamen impulsado por Federico Sturzenegger deja librado casi totalmente el territorio a la enajenación. En la actualidad, solo se admite que pueda entregarse hasta el 15 por ciento del territorio a extranjeros y los senadores que responden a gobernadores cercanos al gobierno aspiran a fijar un límite en 20 o 30 por ciento, según fuentes al tanto de la negociación.

Por lo demás, la resistencia de los aliados no es tan firme como la tozudez del gobierno frente a las modificaciones que reclaman los legisladores de la Cámara Alta. El tratamiento de la ley ya fracasó en tres ocasiones y el próximo 6 de agosto podría volver a frustrarse, advierten miembros de la bancada de LLA, si Sturzenegger no se allana a los pedidos del Senado.

En efecto, los senadores que discutieron este viernes con Bullrich bajo modalidad telemática para no interrumpir sus vacaciones esperan una respuesta del ministro de Desregulación para el próximo lunes. «Veremos qué mandan», contestaron desde el entorno de una legisladora que no firmó el dictamen de mayoría pero participa de las deliberaciones con el oficialismo.

Un senador libertario admitió ante LPO que «el problema principal es el capítulo de tierras». «Si no estuviera eso, la ley ya se habría aprobado», reconoció.

Para colmo, ya se perdió la cuenta sobre el número de la versión que acredita el proyecto sometido a negociación. Mientras que un aliado deslizó que ya van por la vigésima reescritura del capítulo de tierras, algo que ocurre por fuera del trabajo en comisiones y se corrige bajo la coordinación del ex senador radical Víctor Zimmermann, un miembro del bloque oficialista confesó: «dejamos de ponerle números para no estigmatizar las versiones».

A esta altura, el proyecto de Sturzenegger funciona casi como un elemento de martirio de la Casa Rosada contra Bullrich, como si el gobierno le exigiera a la senadora que consiga un objetivo casi imposible. Algo similar ocurre con la intención de eliminar las PASO; encargo que no pesa solo sobre los hombros de la ex ministra, que avisó incansablemente en las reuniones de mesa política que no prosperaría, sino que ahora también recae sobre el jefe de Gabinete, Diego Santilli.

De hecho, el ministro coordinador imitó a Bullrich en la sobreactuación de karinismo cuando cargó en las últimas 48 horas contra Victoria Villarruel, pidiéndole que renuncie. La jefa de bloque libertario, que también tuvo sus horas de furia contra la Vicepresidenta cuando ventiló en el grupo de WhatsApp del oficialismo las discusiones que mantuvieron en privado ambas mujeres, había intentado desescalar el conflicto en una reunión a solas.

Fuentes del Senado comentaron que, en ese encuentro, Bullrich habría asumido que había quedado en un lugar «incómodo», algo que Villarruel disfruta en medio del congelamiento que Karina Milei le aplica a ella.

Como sea, no sería una casualidad la coincidencia de Santilli y Bullrich, dos conversos provenientes de Juntos por el Cambio, contra la Vicepresidenta en la previa del cuarto intento por aprobar la ley de tierras. En el Senado se especula con que Villarruel podría desempatar contra el gobierno si los votos se empardan en el recinto.

Por el momento, el interbloque de José Mayans y el de Carolina Moisés juntan 28 senadores en el rechazo pero a ese grupo se sumarían, si no se modifica el capítulo de tierras como pretenden, tres radicales, la salteña Flavia Royón y la cordobesa Alejandra Vigo. Un piso de 33 legisladores en contra, con los misioneros Sonia Rojas Decut y Carlos Omar Arce en duda y los santacruceños José María Carambia y Natalia Gadano más allá de los cálculos, dejaría a los libertarios al borde de un nuevo fracaso. 

La Politica Online

CAPUTO DESCARTÓ UNA AYUDA A QUIENES SE ENDEUDARON PARA COMPRAR ALIMENTOS: «QUE SE HAGAN CARGO DE SUS DECISIONES»

El ministro de Economía dijo que el gobierno no intervendrá para salvar a los millones de morosos. «Es una cosa entre privados», dijo.

Luis «Toto» Caputo descartó una ayuda del gobierno a los millones de argentinos que se endeudaron con las tarjetas de crédito para pagar alimentos y dijo que se tienen que hacer cargo de sus decisiones y de tomar «mal» un crédito.

El ministro de Economía fue consultado en A24 sobre la situación de la morosidad récord que se disparó en el gobierno de Javier Milei.

«Hay que diferenciar el punto que es un tema entre privados, o sea, es un banco dándole un crédito a otro privado», dijo Caputo.

«Tampoco hay mucho que nosotros podamos hacer ahí. Es parte también de la gimnasia de los bancos. Nosotros en su momento le dijimos a más de un banco: ‘Si estás prestando plata al 10% mensual, los sueldos crecen al 2%, lo más probable es que esta gente no te pague'», dijo el ministro.

Pero luego acusó a los morosos de tomar malos créditos y les pidió que se hicieran cargo de sus deudas. Según una encuesta de Opina Argentina, la mitad de los argentinos se endeudó para pagar gastos cotidianos, como la comida.

Caputo dijo que confía en que la mora irá cayendo porque los bancos están haciendo «un esfuerzo» para refinanciar a tasas más bajas y plazos más largos. LPO explicó los bancos cobran hasta 500% por el financiamiento con tarjetas de crédito, producto de la desregulación que introdujo un DNU de Milei que eliminó el tope que tienen las entidades para el cobro de intereses y punitorios.

En la entrevista con A24 le volvieron a preguntar al ministro si el gobierno podía intervenir de alguna manera para aportar una solución a la situación de millones de familias que están en mora.

«No, porque de vuelta, ahí entrás en el problema de lo que en inglés se llama el moral hazard [riesgo moral], ¿no? Ese tema de decir: ‘Bueno, pará, cada uno nos tenemos que hacer cargo de nuestras decisiones’. Porque si yo te ayudo a vos porque tomaste mal un crédito… y yo no sé si vos tomaste mal el crédito porque no llegabas a fin de mes o porque alguien te había contado que Milei se iba y el dólar se iba a ir», dijo Caputo, trasladando de ese modo la culpa de la situación financiera a las familias que se endeudaron para comer.

 La Politica Online

KICILLOF LIDERA LA CONSTRUCCIÓN DE ESCUELAS EN BUENOS AIRES EN LAS ÚLTIMAS DÉCADAS

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, alcanzó en su gestión la inauguración de 300 nuevos edificios escolares, según datos oficiales del gobierno provincial y reportes de Página 12 de marzo de 2026. La cifra incluye obras nuevas y representa un volumen superior al registrado en administraciones previas de las últimas décadas, de acuerdo con los relevamientos difundidos por la Dirección General de Cultura y Educación.

En marzo de 2026, Kicillof inauguró seis edificios educativos en un solo día en Ezeiza, con una inversión de 14.769 millones de pesos, que beneficiarán a más de 3.800 estudiantes de nivel secundario, según la gacetilla oficial del gobierno bonaerense. El Ejecutivo provincial señala que estas obras se concretaron pese a la paralización de alrededor de 80 proyectos escolares por parte del gobierno nacional.

Fuentes: Gobierno de la Provincia de Buenos Aires-Página 12-el Portavoz Argentino

MEDICAMENTOS DE VENTA LIBRE: ADVIERTEN QUE LA DESREGULACIÓN COSTARÁ US$ 100 MILLONES ANUALES A LOS PACIENTES

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La exministra de Salud, Graciela Ocaña, detalló en La Voz En Vivo el impacto de las nuevas medidas que eliminan los descuentos de obras sociales y prepagas.

El Gobierno nacional avanza en un proceso de desregulación que modifica la condición de comercialización de diversos fármacos, pasando de venta bajo receta a venta libre.

Esta medida genera una creciente preocupación en el sector sanitario por el impacto directo en el presupuesto familiar de los consumidores.

En una entrevista con La Voz En Vivo, la legisladora porteña y exministra de Salud de la Nación, Graciela Ocaña, analizó el alcance de estas resoluciones. Según la especialista, el cambio de categoría implica una pérdida automática de beneficios para los afiliados al sistema de salud.

La medida afecta a medicamentos de alto consumo, como ciertos antialérgicos y protectores gástricos, que hasta ahora contaban con coberturas obligatorias. Este cambio administrativo traslada el costo total del producto al comprador final, eliminando la participación de los financiadores de salud.

Impacto en el presupuesto de los hogares

La principal consecuencia de esta desregulación es que las obras socialesprepagas y el Pami dejan de estar obligados a brindar descuentos sobre estos fármacos. Anteriormente, estos medicamentos contaban con rebajas que oscilaban entre el 40% y el 60% del precio de venta al público.

«Pasamos de medicamentos que tenían descuentos a que ahora ese 40 y 60% sale del bolsillo de todos nosotros», advirtió Ocaña durante la transmisión. La legisladora calificó la situación como una «enorme transferencia de recursos» desde los pacientes hacia el sistema de salud privado y sindical.

De acuerdo con estimaciones presentadas, solo la reciente liberación de 10 drogas específicas representará un gasto adicional millonario. «Se estima que más de 100 millones de dólares al año saldrán del bolsillo de los argentinos a favor de las obras sociales y las prepagas«, precisó la exministra.

Drogas afectadas y el caso del Omeprazol

Entre los medicamentos que han cambiado su condición de venta se destacan los antialérgicos y el omeprazol. Este último es uno de los fármacos más vendidos en Argentina para tratamientos gástricos, lo que multiplica el efecto económico de la medida en la población general.

Ocaña explicó que el criterio médico utilizado por el Gobierno se basa en que son drogas seguras y con años en el mercado. Sin embargo, sostuvo que este argumento es una «excusa» para aliviar las cajas de las entidades de salud, afectando la continuidad de los tratamientos de los pacientes.

«Son medicamentos para tratamiento, no es algo que podés consumir o no», remarcó Ocaña. La suba de estos insumos se suma a los incrementos en las cuotas de la medicina prepaga, que han superado los índices de inflación general en los últimos meses.

Riesgos de falsificación y calidad

Otro punto de alerta es la posibilidad de que los medicamentos comiencen a comercializarse fuera del ámbito de las farmacias. Para la exministra, la venta en otras plataformas no garantiza una baja en los precios, pero sí aumenta los riesgos para la seguridad sanitaria de la población.

Ocaña advirtió que esta falta de control estatal podría propiciar la aparición de medicamentos de mala calidad o incluso falsificados. Recordó antecedentes de la década del 90, donde la liberación de puntos de venta facilitó la circulación de copias apócrifas de fármacos básicos.

«Esa falta de control también va a tener un impacto sobre la salud de todos nosotros», concluyó la legisladora. En su visión, la verdadera libertad para el ciudadano consiste en tener garantizado el derecho de acceso a la salud y a medicamentos de calidad comprobada.

La Voz