Un relevamiento de La Marquilla mide la pelea por la gobernación de 2027. Cuáles son los escenarios para la continuidad del proyecto de Axel Kicillof.
A un año de la definición de candidaturas, la pelea por la provincia de Buenos Aires ya tiene una primera fotografía, y no es buena para La Libertad Avanza. Una reciente encuesta de la consultora La Marquilla ubica al peronismo 18,3 puntos arriba en la intención de voto para gobernador.
La pregunta fue a qué espacio político votarían hoy los bonaerenses. El peronismo encabeza con 45,5%, seguido por La Libertad Avanza con 27,3%. Más atrás se ubican la izquierda con 6,1%, el PRO con 4,6% y la UCR con 2,5%, mientras que un 13,9% no sabe o no contesta.
La cuenta que no le cierra a LLA
La Casa Rosada busca un armado conjunto con el PRO en el distrito, pero la aritmética de esta medición no alcanza. Si todo el electorado de LLA, PRO y UCR confluyera en una única opción, llegaría al 34,4%, todavía 11,2 puntos por debajo del peronismo solo.
Por bloques, la brecha es mayor: peronismo e izquierda suman 51,7%, es decir, 17,3 puntos más que el espacio de derecha y centroderecha. El dato pesa especialmente porque el gobernador bonaerense se elige sin ballotage: gana quien saca más votos, sin segunda vuelta para reagrupar a los derrotados.
Tampoco parece haber demasiado margen entre los indecisos. Si se calcula la intención de voto solo entre quienes ya definieron un espacio, el peronismo llega al 52,9% y La Libertad Avanza al 31,7%. Eso significa que, aun repartiendo a los indecisos en proporción a las preferencias actuales, el peronismo superaría la mitad de los votos válidos.
El PRO y la UCR, por su parte, reúnen apenas 7,1%. El informe lo describe como una cifra modesta “pero que puede funcionar como llave en una eventual alianza”, porque representa a un electorado de centroderecha que no se identifica plenamente con los libertarios. La izquierda, con 6,1%, supera a cada uno de ellos por separado.
“Una distancia que no se revierte con un buen candidato”
Martín Ramirez Tacgorian, codirector de La Marquilla, sostiene que la ventaja es “una distancia que no se revierte con un buen candidato o una campaña eficaz, sino con un cambio en el clima de opinión”.
Su lectura se apoya en lo que ocurrió en 2025: el peronismo ganó con amplitud las legislativas provinciales de septiembre y el oficialismo logró emparejar la elección nacional en octubre, “porque la nacionalización favorece a los libertarios y la provincialización al peronismo, y una elección de gobernador es, por definición, provincial”.
El consultor también advierte sobre un techo. El 27,3% de LLA es casi igual al 24,8% que evalúa bien la gestión de Javier Milei en la provincia, “lo que muestra un voto atado a la imagen presidencial y sin un candidato provincial que lo amplíe”.
El Destape
